injustice 2 review

Un tiro para el lado de la injusticia

Si bien toda supuesta novedad que vemos suceder en el mundo de los fichines es, en secreto, un intento de crear una nueva IP a la que exprimir con múltiples títulos, Injustice fue un caso de esas obras que empiezan y terminan. Llevar a cabo una secuela de algo concebido de esa manera representa todo un desafío: ¿Hacemos más de lo mismo? ¿Vamos hacia otro lado? El camino elegido logró un resultado homogéneo, pero no por eso sin imperfecciones.

Cuéntame una historia

Teníamos ganas de más Injustice, esa es la verdad. El primero nos atrapó al contarnos una historia distinta acerca de la caída en desgracia del hombre de acero, luego de que Joker lo engañe, forzándolo a matar al amor de su vida y al hijo que llevaba en su vientre. ¿Quién no se vuelve un dictador después de eso?
El dolor de Superman lo llevó a asesinar al payaso de la forma más violenta posible e instaurar un régimen fascista sobre toda la humanidad. Batman se vio obligado a dejar de lado su amistad y crear una resistencia, mientras que los demás superhéroes (y villanos) tomaron partido por uno u el otro.
Con la ayuda de él mismo pero de otra dimensión (porque cuando Batman no puede resolver algo, llama a otro Batman) logran acabar con el Régimen y apresar a Superman, no sin que varios superhéroes y villanos perezcan en la batalla.

¿Cómo continuar esta historia? Bueno, en este nuevo título volvemos a visitar esta realidad alternativa un tiempo después de donde la dejamos. Superman paga por sus crímenes en una celda de máxima seguridad, y los sobrevivientes del Régimen siguen exiliados. Algunos arrepentidos deciden ayudar a Batman, que está tratando de evitar un plan para liberar al hombre de acero, y a su vez, un movimiento villanesco a cargo de Gorila Grodd.
Pronto todos van a tener que dejar sus diferencias de lado gracias a la llegada de Brainiac, un alienígena al que le gusta coleccionar ciudades y apropiarse de su sabiduria, con el poder de conectarse a todas las redes cibernéticas, hackearlas y revisarte el historial de Chrome.

Empezamos hablando de la historia porque, para la saga Injustice, es uno de sus elementos más importantes. A diferencia de otros juegos de pelea en los que su campaña es una excusa o un tutorial disfrazado, acá realmente importa lo que los guionistas tienen para contarnos. Lo que nos encontramos es una historia por momentos confusa, incluyendo un flashback desencajado al comienzo, y por instantes forzada para la aparición de ciertos personajes que saludan y se van, sólo para justificar su existencia en la parrilla.

De todas formas, la historia cumple en términos de darnos un espectáculo que involucre a todos los luchadores y traiga de nuevo el eterno dilema de la moral vs. la justicia por mano propia. El rol de Supergirl nos ayuda a humanizar varios de estos aspectos, y a la trama no le faltan ciertos puntos de giro con los que vamos a exclamar "oooh" y "uuuh".

Hay dos novedades clave en el modo Historia: la primera es que en ciertos puntos, tendremos que elegir entre dos posibles luchadores para iniciar un combate. La segunda es que contamos con dos finales distintos, dependiendo de cuadras decisiones que tomemos. En ambos finales se siente un corte abrupto, y los créditos no son ni de cerca tan geniales como los de la primera entrega. ¡Nunca hay que descuidar los detalles!

Será por tu influencia

Hay varios elementos, tanto a nivel narrativo como de diseño, que parecen responder a intereses mayores. La presencia de Supergirl se siente empujada por la existencia de la serie televisiva, junto con un mayor protagonismo de varios villanos de Flash y personajes de Arrow como Black Canary. Incluso la aparición de Deadshot y el protagonismo de Harley Quinn son una consecuencia de haber sido lo único potable de Suicide Squad.

También pesan este tipo de decisiones sobre el diseño de los personajes. El estilo más realista, con físicos más estilizados, busca acercarse al del universo cinemático actual. ¿Wonder Woman es más flaca en el cine? Hagamosla más flaca acá. ¿A Cyborg le falta tomar la sopa en la peli que se viene? Que le falte sopa acá también. El único que se salvó fue Flash, cuyo traje y caracterización están perfectos.

Cuando el diseño de Injustice 2 acierta, nos recuerda a las ilustraciones de Alex Ross. Cuando falla, nos hace extrañar un poco de libertad caricaturesca por sobre el hiperrealismo que no termina de verse tan vivo.

A mi manera

Otra de las grandes diferencias que distingue a esta segunda entrega de la anterior es el manejo de los luchadores. En el primer Injustice era sencillo asociar cada personaje con un equivalente en el Mortal Kombat. Desde las obviedades, como Killer Frost emulando a Sub-Zero, como las sutilezas, con un Joker con movimientos de Kitana.

Acá esas comparaciones se diluyen. Cada luchador tiene su propia lógica y se distancia con estilo de otros juegos del género. Sí existe una cierta sensación de que todos los personajes disponibles se manejan de manera similar, pero basta con descubrir el aspecto clave de cada uno para encontrar la gran diferencia. Algunos son más veloces, otros más brutales, y están los que encuentran un balance.



Injustice 2 parece alinearse mejor con los requerimientos competitivos, de cara a una participación asegurada en el cada vez más rentable universo de los esports.

¿Qué hay de nuevo?

Injustice 2 llega recargado, con varias entradas y salidas en su parrilla (no, no esa en la que va el carbón). Varias ausencias son forzosas ya que hay ciertos superhéroes y villanos que no sobrevivieron a la historia anterior, por lo que en su lugar llegan Atrocitus, Gorilla Grodd, Captain Cold, Black Canary, Blue Beetle, Firestorm y algunos más.

Como siempre, hay personajes que son DLC y por los que tendremos que pagar. Darkseid es uno de los ya disponibles, y en poco tiempo se incorporan Starfire, Red Hood e incluso Sub-Zero.

Al igual que antes, cada luchador tiene su poder personalizado, que puede o no afectar el resto de los movimientos. Mientras que el poder de Supergirl es arrojar un simple rayo, el de Flash ralentiza al oponente, el poder de Blue Beetle es modificar su traje para ser más ofensivo, por poner algunos ejemplos.

Además, todos tienen su movimiento definitivo, el que se va cargando a medida que el combate progresa y que, al desatarse, inicia una secuencia que suele ser espectacular (aunque la mayoría no alcancen las expectativas).

¡Pero eso no es todo! Porque la segunda entrega de la franquicia incorpora algo llamado Premium Skin, que no es nada más ni nada menos un traje alternativo que cambia por completo a ciertos personajes, incluyendo apariencia, voz y diálogos. Esto permite que convirtamos a Cheetah en Vixen, a Flash en Reverse Flash y a Hal Jordan en Jhon Stewart, entre otros. Sin duda es una forma original de agrandar el repertorio de personajes sin tener que sumar demasiado desarrollo extra.

Hablando de las pieles, salvo este tipo de ocasiones especiales, la mayoría consisten en un cambio de paleta de colores, que en algunos casos puede dar un look muy distinto al original. También se añaden las piezas equipables, algo que dio que hablar cuando las vimos en los trailers pero que resultó ser un agregado interesante al juego. Estas piezas las recolectamos al jugar, o bien las obtenemos abriendo cajas de distintas clases que también recolectamos jugando o que podemos comprar con créditos que también recolec... bueno, se entendió la idea.

Estos equipos pueden cambiar en forma significativa el aspecto y los stats de superhéroes y villanos, además de ser combinables entre sí. Sin duda le suman un aspecto coleccionista al juego que aporta sin estorbar.

De uno y de todos los modos

Los modos de juego es, sin duda, uno de los grandes perdedores en el transpaso de una entrega a otra. Esta vez contamos con un modo Historia, la posibilidad de jugar partidas sueltas, practicar y no mucho más.

En cuanto al online, podemos ingresar a salas de ciertos escenarios, luchar contra otros en Versus o en modo King of the Hill. También podemos jugar combates sueltos con o sin rankear, o desafiar amigos. Hay un nuevo modo interesante en el que definimos un equipo de tres luchadores y lo ponemos a combatir con el de otro jugador. El equipo ganador recibe una recompensa grande, y el perdedor, una más chica. Lo único malo de este modo es que, aunque podemos adelantarlos un poco, debemos ver los combates simulados desarrollarse por completo. Esto hace muy lento un modo que debería haber sido más dinámico y que podía resolverse usando simples íconos, dejando la visualización del combate como algo opcional.



De la misma manera falla el nuevo gran modo llamado Multiverso, en el que podemos visitar distintas realidades alternativas y enfrentarnos a un grupo de rivales con distintos niveles de dificultad, usualmente con algún modificador de combate (como personajes asistentes, escenarios que se invierten y otras sorpresas). Las recompensas acá son grandes, por lo que es ideal para quien busca llenarse los bolsillos.

Lamentablemente, la historia de este mundo alternativo se limita a una simple descripción antes de ingresar, por lo que no se siente más que como una mera excusa. Algo que podría haberse resuelto con algunas imágenes animadas y un par de secuencias de diálogos escritos entre cada pelea. Algo que, de alguna manera, sí hicieron para el desenlace del multiverso llamado Simulación de Batalla, que no es más que el modo Arcade disfrazado y escondido en lo más recondito de los menúes. No sabemos por qué lo ocultaron de esta manera, pero no fue una buena decisión.

Se extraña, entre otras cosas, el modo que en la primera entrega nos permitía jugar misiones personalizadas para cada luchador, con diálogos y secuencias escritos para los mismos, lo que aportaba un poco de variedad narrativa y extendía el tiempo de vida del juego.

Ya no sos igual

Injustice 2 es un juego que no se siente como una simple secuela, sino como una reinvención. Está claro que acá hay una búsqueda, y aunque estemos de acuerdo o no en algunos de sus elementos, se agradece el esfuerzo. Algunos dirán que acercarse al universo cinemático no es una decisión acertada, o que el aumento de espectacularidad no alcanza a compensar la reducción de brutalidad.
Sin embargo, con un gameplay refinado y veloz, esta entrega logra compensar sus puntos débiles, mientras que su realismo y espectacularidad gráfica hacen que una tercer entrega se vea prometedora. [i]


DESARROLLADO POR: NetherRealms Studio
DISTRIBUIDO POR:
Warner Bros. Interactive Entertainment
GÉNERO:
Pelea
PLATAFORMAS: PS4, Xbox One

CALIFICACIÓN

84%

QUÉ ONDA: La segunda parte de "el juego ese en el que Superman es malo" vuelve con un look renovado, y una búsqueda de identidad que peca de no acertar del todo en qué elementos descartar y con cuales quedarse.
LO BUENO: Motor gráfico renovado, estilos de pelea más distintivos, la historia sigue teniendo relevancia, buen contenido y rejugabilidad.
LO MALO:  Estilo visual cuestionable, la historia no está a la altura del primero, modos desaprovechados, escondidos y faltantes.

Gracias a Warner Bros Interactive Entertainment por confiar en nosotros para esta review exclusiva, y a Sol por acompañarme en este maratónico finde ;)

Santiago FigueroaSantiago Figueroa, alias Mortones el Jefe de Redacción de [IRROMPIBLES]. Suele defender a Nintendo y es el único fan de Sonic que no asusta. Además de fichines, sabe de cine, game design y transmedia. Pueden ver sus locuras en Youtube, leerlas en su blog o vigilarlo por Twitter como @codigomorton.

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