sonic mania cover

Rápido y curioso

Acá les va una pequeña adivinanza: ¿Quién es azul, se la pasa enfrentando a enemigos robóticos, tiene un compañero que lo ayuda a alcanzar lugares muy altos, y protagoniza una secuela que se ve y se juega igual que sus primeros fichines pero cuyo lanzamiento se dio muchos años después? Piensen. ¿Ya lo tienen? Bueno, si su respuesta es Megaman... ay, estuvieron muy cerca.

Hace ya un buen tiempo que los fans le piden a SEGA que deje de querer reinventar la rueda y simplemente haga un nuevo Sonic como los clásicos. Después de todo, no le fue mal a Capcom con Megaman 9, fichín que ejecutaba el mismo concepto. ¿Por qué no animarse a llevarlo a cabo? Y quién mejor para encarar una tarea como esta que el equipo original, el Sonic Tea... no, esperen. ¿Cómo que el Sonic Team no hizo nada? ¿Christian cuánto?

Convirtiéndose al christianismo

Así es, el regreso triunfal a las aventuras en 2D no es de la mano de sus creadores originales, sino de un tal Christian Whitehead y dos estudios más llamados HeadCannon y PagodaWest Games.
Christian es un ultra fan de la saga al que le gustaba hacer fan-games de Sonic (para los que no saben, hay toda una comunidad de juegos, mods y remakes creados por seguidores del erizo). Tan cebado estaba, que hasta hizo su propio engine y se puso a portear el Sonic CD al iPhone. Al principio, SEGA se enteró y sus abogados pegaron el grito en el cielo. Por suerte, poco tiempo después cambiaron de opinión y negociaron para que su port se haga oficial. ¡El sueño del pibe!

sonic mania 1

De ahí lo pusieron a adaptar los dos primeros juegos de la era 16 bits a versiones de bolsillo, ambos con éxito y excelencia. Hasta que un día Chris se armó de valor y fue hasta las oficinas de SEGA a presentarle al productor principal de la saga un proyecto llamado Sonic Discovery. Éste consistía en una vuelta a las raíces, incluyendo remixes de escenarios clásicos junto a algunas ideas originales. Cuando el productor lo vio, le dijo algo así como "ah, pero vos sos un maniático". En ese momento el nombre del juego cambió a Sonic Mania.

¡Pero si estás igual!

Con la ayuda de otros dos estudios, Christian dio vida a un fichín que, con tan sólo darle Start y escuchar el clásico cántico de "SEEEGAAA" nos teletransporta a nuestros queridos 90's. Como si el tiempo no hubiera pasado, Sonic Mania sale a la pista en llamas, dispuesto a llevarse puesto a cuanto fan nostálgico se le cruce. Todo el look & feel, la música, los menúes son una ventana a mejores tiempos. Los jugadores más hardcore notarán que hasta la física del juego es lo más fiel posible a la que nos acostumbramos en Sonic 3. Los gráficos de sprite son una delicia, e incluso vamos a percibir que sus protagonistas están un poco más expresivos en algunas situaciones.

La excusa argumental es más que sencilla: con una intro que comienza calcada a la del tercer juego, nos enteramos que Robotnik logró dar con la Phantom Ruby, una gema que le permite controlar la realidad (para vos, Marvel), y con la que envía a Sonic, Tails e incluso Knuckles a diferentes momentos del pasado. Esto es un pretexto para revisitar viejos y queridos escenarios, como Green Hills y Flying Battery, aquí remixados, y conocer otros nuevos como Studiopolis y Press Garden.

Gracias a esto, jugarlo se siente como escuchar un disco de Grandes Hits de nuestro artista favorito, de esos que vienen con algunos temas inéditos para poder usar de corte de radio. Los nuevos escenarios logran mantener la cohesión, resultando en una experiencia híbrida pero que no pierde el sentido de familiaridad.

 

Zorro viejo, nuevas mañas

Los personajes jugables son tres: Sonic, Tails y Knuckles, en las combinaciones que ya conocemos (salvo que destrabemos cierto modo secreto... ejem). Abunda lo retro por sobre lo nuevo en este homenaje conformado por trece escenarios (eeem, doce, ¡quisimos decir doce! jeje. No hay ningun escenario secreto, eh). Siete son los niveles remixados, mientras que los otros escenarios originales parten de ideas descartadas a lo largo de los años o simplemente delirios de los desarrolladores de turno. Todos funcionan, de una manera u otra, aunque brillan con luz propia las reimaginaciones de Oil Ocean Zone e Hidrocity Zone, tanto como el nuevo mundo Studiopolis que toma varios elementos de los clásicos escenarios de estilo casino.

Si bien los gráficos son 100% fieles al diseño 16 bits, se agregaron varios efectos para que todos los escenarios se luzcan más: desde llamaradas provocadas por el aceite, hasta estallidos de vidrio al atravesarlo, y mucho más. Incluso cuando somos golpeados por un enemigo, los anillos vuelan hacia todas partes en una animación tridimensional notablemente superior.

Hay un elemento, sin embargo, con lo que Whitehead & Cía. se animaron a jugar del todo, y es con los jefes finales de cada nivel. Con algún que otro desacierto, en general se aprecia la intención de crear una experiencia distinta al llegar al final de cada zona, con varios combates que se vuelven homenajes, reinvenciones o incluso parodias de enfrentamientos que tuvimos en el pasado.

sonic mania 2

En cuanto a los Bonus Stages, acá tenemos dos: el clásico escenario isométrico en el que tenemos que capturar las esferas azules sin tocar las rojas hace su reaparición, pero esta vez no obtendremos esmeraldas al completarlos, sino unas monedas que nos servirán para desbloquear contenido extra del juego. ¿Y entonces cómo conseguimos las gemas? Hay otros escenarios especiales a los que se llega a través de anillos gigantes, y que son una reimaginación del escenario bonus de Sonic CD. Aquí sólo hay que capturar un ovni, pero no por eso es más sencillo: ya lo van a ver.

El dilema del erizo

La experiencia nostálgica está llevada a fondo, pisando el acelerador a 120 km/h. Tanto, que con lo bueno de aquellos tiempos también viene aparejado lo malo. No mueve mucho la balanza, pero sin duda hay decisiones de diseño de nivel que se siguen sintiendo tan injustas como otrora.

Si siempre les molestó que los enemigos aparezcan de la nada y sus noventa y tres anillos que juntaron con tanto esfuerzo salgan volando para todos lados... no esperen que eso cambie acá (Sonic se trata de saber levantarse y seguir corriendo). Es más: si Sonic nunca fue su taza de té, no lo va a ser ahora tampoco, así que dejen esta review y vayan a hacerse un café.

Ni hablar del modo Competición, en el que podamos desafiar a un amigo a ver quién llega primero al final del nivel, a pantalla partida. Lástima que la división de pantalla se realiza de una manera que queda totalmente estirada, y se ve... feo. FEO. En las épocas de las teles de tubo y los recursos limitados, podemos entenderlo, pero en 2017 se nos ocurren mil soluciones a este problema, y la nostalgia no es una excusa.

sonic mania 3

La posibilidad de jugar con un segundo personaje regresa, tal como se incorporó a partir de Sonic 2. Al igual que en aquellos tiempos, quien controla al querido Tails es inmortal y puede ayudarnos a alcanzar lugares elevados, pero a su vez suele ser fácilmente olvidado por la cámara que se centra en seguir a Sonic por el escenario. Ideal para tirarle un joystick a un amigo que se aburre de mirarnos, o para mantener entretenido a un/a hermanito/a. No le pidamos mucho más.

Conclusión

Sonic Mania es un claro ejemplo de que cuando una fórmula funciona, funciona. Se la puede perfeccionar, pero tirarla y hacer otra en pos de pretextos de innovación y modernidad no sirve. Mientras el universo 3D de Sonic sigue en carrera con sus aciertos y pifies, este fichín prueba que hay todo un mercado aparte para mantener vivas sus aventuras en 2D al más puro estilo Genesis.

Seguro, no va a hacer cambiar de opinión a ningún hater del erizo velocista, pero tiene la capacidad para complacer fans y distraídos por igual con su música pegadiza y estilo caótico.

¿Cómo disfrutar Sonic Mania a pleno? Hagamos de cuenta que no pasaron casi 23 años. Juguemos a que el Sonic & Knuckles salió hace muy poquito, que ya lo dimos vuelta unas cuantas veces y que este es un nuevo cartucho para poner en la consola. Olvidemos por un rato todas las aventuras, los colores, los episodios, las generaciones y los mundos perdidos. Es hora de sentarse frente al sillón y volver a ser un nene. Es hora de jugar al Sonic. [i]


DESARROLLADO POR: Cristian Whitehead, HeadCannon & PagodaWest Games
DISTRIBUIDO POR: SEGA
GÉNERO: Plataformas
DISPONIBLE EN: PS4, Xbox One, Nintendo Switch, PC (próximamente)

CALIFICACIÓN

90%

QUÉ ONDA: Una nueva-vieja aventura de Sonic que parece congelada en el tiempo, fiel a su estilo 2D, repleta de guiños y mimos a los fans.
LO BUENO: Comprensión absoluta de la fórmula clásica, niveles más amplios, ideas divertidas, bosses mejorados, alguna que otra innovación visual por alli y por allá, alta rejugabilidad.
LO MALO: Puede sentirse injusto por momentos, el contenido extra es algo pobre, el modo Competición está desaprovechado.

Santiago FigueroaSantiago Figueroa, alias Mortones el Jefe de Redacción de [IRROMPIBLES]. Suele defender a Nintendo y es el único fan de Sonic que no asusta. Además de fichines, sabe de cine, game design y transmedia. Pueden ver sus locuras en Youtube, leerlas en su blog o vigilarlo por Twitter como @codigomorton.

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