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[COBERTURA] IRROMPIBLES vs. Video Games Live

“¡Queremos a los Chili Peppers!”
 

Tommy Tallarico, compositor de música de videojuegos con más de 20 años en su espalda y 200 títulos en su haber, pisó por primera vez suelo argentino durante unas horas como parte de la gira latina Video Games Live, para entregar un show memorable, que se vio manchado por una organización que simplemente no estuvo a la altura del espectáculo.

Todo lo que podía salir mal, salió mal. Es la verdad. Lamentablemente fue ajeno a nosotros, los que queríamos disfrutar de buena música y tener frente a nosotros a una leyenda de la industria, como Tommy Tallarico. Las condiciones fueron malas desde el vamos; el día estaba húmedo y lluvioso, pero logramos calmar a Thor y hasta ahí llegó su ira, por suerte no llovió.

Pero eso es tema de dioses, en lo que a humanos respecta, la organización fue verdaderamente paupérrima desde el principio. Se había dicho que a las 18hrs se abrían las puertas, pero tal cosa no pasó hasta pasadas las 20hrs, lo que también retrasó el inicio del evento una hora. Había colas por todos lados, algunas de un puñado de personas y otras de dos cuadras de extensión. Y pasó el peculiar caso de gente que entró por diferentes puertas para terminar en la misma platea. Muy confuso y exasperante.

La promoción fue otro tema, porque no llegamos a siquiera intentar llenar un lugar que supuestamente tiene espacio para 10.000 personas, pero el lugar estaba vacío, y no nos parece que un show de esta magnitud por primera vez en Buenos Aires no pueda ser vendido por completo. Y si este fuera el caso, hubiera sido preferible hacerlo en un teatro más reducido, pero que cuya estructura esté diseñada especialmente para hacer música.

El lugar, el Malvinas Argentinas —microestadio de Argentinos Juniors— no es para esta clase de eventos. Es un lugar frío, húmedo, y más importante aún, con una acústica lamentable, no apta para esta clase de conciertos, donde se mezclan instrumentos clásicos, guitarras distorsionadas y coros de todos los colores.

Un día antes habíamos tenido la posibilidad de hablar con Tommy y le comentábamos lo felices que estábamos por ver esta clase de shows en nuestro país. Meses atrás había pasado Nobuo Uematsu con Distant Worlds y ahora Video Games Live, pero si hay algo que Tommy quería aclarar, es que su show no era como ningún otro, y aunque en su momento puede haber sonado un poquito pedante, tenía razón. No hay nada como Video Games Live.

Es un recital, sin dudas, pero como los videojuegos, es interactivo. Tommy nos explicó: “Me gusta describirlo como algo que tiene todo el poder y emoción de una orquesta sinfónica, combinada con la energía y la emoción de un recital de rock, con todo el contenido visual, tecnología, interactividad y diversión que los videojuegos entregan.” Y es algo así, una bolsa llena de alegría, fichines y caramelos.

A algunos espectadores les molestó que Tommy hable tanto durante el show, pero de nuevo, es así. Se trata en parte de contar la historia detrás de Video Games Live, de cómo superaron las adversidades y preconceptos de la misma industria musical y pusieron su granito de arena para ayudar a “entender y reconocer lo lejos que la música de videojuegos ha llegado.”

Este grupo que sobre el escenario consistía de tres elementos, se lucieron: desde Tommy Tallarico con su personalidad desbordante, un soberbio Emmanuel Fratianni como conductor y para resaltar, la voz de Laura Intravia y su capacidad para tocar la flauta y su insutrmento robótico raro que inventó para tocar en vivo la música de su fichín preferido, Donkey Kong Country. La artista que saltó a la fama por un video tocando el theme de The Legend of Zelda vestida como Link, se hizo cargo de todas las canciones como vocalista y tocó una variedad de estilos que denota una calidad única de adaptación a distintos estilos musicales. Un verdadero placer.

La setlist fue muy variada y, según nos explicó Tommy, fue creada por los usuarios que votaron lo que querían escuchar en Facebook, esto incluyó: Castlevania, Street Fighter, Skyrim, Chrono Trigger, Sonic, Megaman, God of War, Metal Gear Solid (¡Snake Eater en vivo!), World of Warcraft, Kingdom Hearts, The Legend of Zelda y algunos más; terminando con una versión acústica de ‘Still Alive’ de Portal, que fue grabada en cada una de sus paradas y la mejor versión en vivo estará presente en el tercer disco de la banda, Level 3.

La calidad de las versiones fue excelente en general, más allá de algún que otro desliz y además de felicitar a los músicos extranjeros que demostraron ser excelentes, también vale las felicitaciones para la docena de músicos argentinos que participaron del espectáculo y no tuvieron más que un puñado de horas para ensayar con los artistas principales y mostraron un aplomo notable y un desempeño excelente.

Afortunadamente ni siquiera ese patético despliegue pudo ahogar las habilidades técnicas de estos monstruos sobre el escenario. Pero para acapararlo tanto, fueron también bastante generosos y le dieron un lugar enorme al público, interactuando con ellos a cada instante. En pleno recital hubo concurso de cosplay, un desafío de Super Smash Bros. Melee (con la música de Brawl en vivo) y una joyita con el campeón del torneo de Guitar Hero que se hizo en la previa tratando de tocar The Pretender de Foo Fighters.

Este fue sin dudas uno de los mejores momentos de la noche porque, aunque salió muy mal, hizo notar lo diferente que es Video Games Live. En el fondo nos sentimos mal por Samuel Vargas, pero él en parte provocó lo que ocurrió. El desafío era tocar The Pretender en Hard en una de las pantallas gigantes y alcanzar 350.000 puntos mientras la banda tocaba la canción en vivo. El muchacho en cuestión subió la apuesta y puso Expert. Perdió en la intro de la canción. Calibró la guitarra y perdió de nuevo. De nuevo. Y de nuevo. La escena alcanzó la perfección cuando algún iluminado del público vociferó: “¡Queremos a los Chili Peppers!”

Más allá de lo que pasó fuera de lo que involucra al show, fue un evento de verdad memorable y uno que quisieramos que se repita. Tommy nos dijo: “No se puede explicar en un volante, una página o en un video. Es algo que la gente tiene que experimentar, cuando estan en un cuarto con miles de personas experimentando lo mismo. Es mágico. Espero que una vez que lo vean empiece a correr la voz y la gente entienda un poco mejor cómo es Video Games Live.

Es una verdadera pena que la organización no estaba a la altura del espectáculo. Desde acá nos gustaría pedirle unas sinceras disculpas a Tommy Tallarico que se brindaron a entregar un gran espectáculo y todo lo que era ajeno a ellos, no. Y también celebrar al público que a pesar del desgaste de las horas de espera le puso mucha onda y el Malvinas Argentinas vibró como si hubiera habido el doble de personas.

Todo lo que podía salir mal, salió mal. ¡Pero qué bien la pasamos! [i]

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