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[REVIEW] Huntsman: The Orphanage

El Orfanato en forma de fichín.

 
17 de Junio de 1898, Illinois. Oscura noche para el recuerdo: una docena de niños desaparecen sin dejar rastro en el orfanato Grimhaven. De vuelta al presente y arrastrados por la curiosidad y el deseo de investigar por sí mismos qué sucedió en tan inhóspito rincón del planeta, los protagonistas de Huntsman The Orphanage se encontrarán con una realidad más oscura de lo que imaginaban.
 
El terror no duerme, especialmente en PC, ¡donde sale un fichín nuevo a diario! Claro que dentro de todo este creciente coctel de juegos tenebrosos, lo que abunda es fruta podrida. Gracias a sitios como indieDB y a herramientas como Unity y RPG Maker, hoy en día cualquier aficionado a lo oscuro puede cumplir su sueño de crear su propio videojuego. El problema es que de diez producidos, siete son una vil copia de Amnesia: The Dark Descent o Slender: The Eight Pages. Las ideas planteadas por estos dos parecieron haberse instalado en el inconsciente colectivo de la comunidad y, a la hora de desarrollar, es difícil plasmar algo nuevo.
 
 
Hoy vengo a hablarles de la ópera prima de Shadowshifters, una empresa indie australiana, muy familiera, donde tanto el matrimonio como sus hijos han aportado su granito de arena para darle vida a Huntsman: The Orphanage. ¡Así es! Quizás algunos lo conozcan de nombre o simplemente hayan visto screenshots del enemigo principal del juego, al que muchos han apodado “el Slenderman Steampunk”. Pero lo cierto es que el fichín en cuestión está muy lejos de ser un “copy & paste” del típico juego slendiano. Es más, se trata de uno de los pocos títulos lanzados en el último tiempo que ha sabido diferenciarse y establecer una identidad propia, que destila creepypasta por todos sus poros. 
 
Comenzamos a la orilla del camino, en la entrada a un denso bosque, solos e indefensos, sin nada más a nuestro alcance que un smartphone. A dos pasos de nuestro protagonista, una cabina de teléfono comienza a sonar, y sin entender mucho, tomamos el coraje de atender la llamada. Llantos, lamentos y voces extrañas; alcanzamos a distinguir unas líneas: “Ten cuidado con el Huntsman”. ¿Aun así te atreverás a entrar al orfanato?
 
 
El objetivo del juego se oye sencillo, pero en la práctica es todo lo contrario. Carecemos totalmente de guía alguna, pero gracias a las instrucciones del menú, sabremos antes de comenzar que nuestro objetivo es buscar doce objetos a lo largo de todo el predio y reunirlos con sus huérfanos.  Pero, ¡cuidado! El Hunstman estará al acecho y no permitirá que liberemos a los niños que él mismo apresó. 
 
De todas formas, una vez situados dentro del lugar, la cosa no será tan sencilla. Y no precisamente por nuestro enemigo, a quien le podrían haber programado una IA mejor porque se hace muy fácil eludirlo. El problema surge por otro lado. El orfanato es inmenso, cuenta con dos plantas y un sótano; un patio trasero y una especie de laberinto. Y no tenemos mapa ni pista alguna de dónde están los objetos, ni la llave para abrir el laberinto. Cada tanto una llamada espectral interfiere con nuestro celular y nos dice de manera indirecta o metáforica qué tenemos que hacer. Uno a veces se queja de la linealidad con la que se presentan los juegos hoy día, pero la excesiva falta de órdenes y pistas tampoco es buena. Este factor echará atrás a muchísimos jugadores que busquen experiencias más directas.
 
 
¡Pero claro!, el tipo de terror que propone Hunstman se apega mucho a su jugabilidad no lineal.  La gente de Shadowshifters dejó bien en claro que lo que quiere es dar una experiencia diferente, donde el gore y la sangre no existan y se recupere el miedo por la atmósfera, los sonidos repentinos y la oscuridad.  Para eso, proponen un espacio enorme para explorar y buscan trasmitir un miedo más psicológico; buscan que avance sin saber qué hacer, ni dónde ir. La idea es que uno al jugar Hunstman vaya descubriendo de a poco la historia del lugar y se vaya interesando por los huérfanos, quienes nos hablarán de tanto en tanto para contarnos sus penurias. En este sentido podemos decir que se trata de un creepypasta jugable, ya que uno va absorbiendo a cuenta gotas una historia que se siente verídica en todo sentido.
 
Y para acrecentar esa sensación de realismo en toda su construcción, Shadowshifters ha puesto un gran empeño en la atmósfera y en el apartado gráfico. A pesar de estar desarrollado en Unity (la versión free) y de tener limitaciones, han logrado plasmar minuciosos detalles en todos los rincones. Aún así, hubiera sido mejor que el estudio contara con un presupuesto mayor, para así poder trasladar todo el amor y esfuerzo que le pusieron a esos gráficos a un motor gráfico más flexible y con mayores prestaciones.
 
Pero el verdadero protagonista es el apartado sonoro, sublime por donde se lo mire. Incluso en las actuaciones de voz, extrañamente magistrales, algo difícil de encontrar en la escena indie, donde muchas veces prefieren no colocarle voces a los personajes por falta de actores profesionales. En lo ambiental, los efectos de sonido juegan un papel crucial en la construcción de la atmósfera, lúgubre y agobiante como pocas.
 
 
En síntesis, es un fichín que recomiendo solamente a los micos fanáticos del terror. Hay títulos de este género que se prestan para todo tipo de jugadores, generalmente eso sucede con los que están centrados en la violencia, la sangre y los sustos del tipo “jump scare”. Pero hay otros también que son más de nicho y que realmente requieren de una predisposición diferente y de ganas de vivir una experiencia más psicológica. Huntsman claramente pertenece al segundo grupo. Si tenés ganas de adquirirlo, sugiero que lo hagas en un bundle o en una oferta, ya que su precio de $15 quizás es un poco elevado. De hecho, podrías aprovechar el “Indie Gala Dirt” y por menos de $5 además de Hunstman te llevás Hard Reset. ¡Juegazo! [i]
 
DISTRIBUDOR: Shadowshifters
DESARROLLADOR: Shadowshifters
GENERO:  Terror, puzzles
PLATAFORMA: PC

CALIFICACIÓN
70%
 
QUÉ ONDA: Una aventura de exploración no lineal, un poco confusa pero cargada de una atmósfera inquietante 
LO BUENO:  La atmósfera y el sonido. El interesante diseño de escenarios y el gran esmero que pusieron en detallar el apartado gráfico, a pesar de que en la versión gratuita de Unity no se pueden hacer milagros
LO MALO: La falta de mapa y de alguna dirección, resulta muy fácil perderse y no saber qué hacer. Menú muy limitado. Algunos bugs menores de texturas y físicas, propios del motor. 

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