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[REVIEW] Styx: Shards of Darkness

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Al que le guste el sigilo, que se aguante la pelusa

Me muevo como una sombra por encima de los tejados del Barrio de los Ladrones. Por un lado, para evitar a mis enemigos. Por el otro, porque soy bastante feo, un poco parecido a Marty Feldman, pero con un color de piel (y olor) que recuerdan al moho del queso. La dosis de Ambar que consumí antes de salir de mi refugio aun me quema en las venas y me da seguridad. Debería vender esto en las discotecas. Embotellarlo en frasquitos con la cara de Gollum, no lo sé, algo que sea bien marketinero. Sacudo la cabeza y me vuelvo a concentrar en el presente. Ajusto mi daga, chequeo mis dardos, aseguro mis pócimas y hago un quicksave. Todo en orden. Estoy a un salto de tejado a tejado de encontrarme con mi contacto, así que tomo impulso y… quickload.

https://www.youtube.com/watch?v=qDAkao5IOwA

El Goblin más adicto de la fantasía épica

Styx – Shards of Darkness es, ante todo, un buen juego de sigilo. Pese a los puntos negativos que van a leer a continuación, ninguno llega a cambiar esta primera afirmación (salió un versito).
Su personaje principal, Styx, es un goblin parlante. Incluso podríamos definirlo como “demasiado parlante” o, mejor aún, con un “¡Callate, por el amor de Tolkien!”. Pero lo cierto es que esta particularidad es agradecida y levanta el desarrollo de la historia, que es, a medias, decente. El condimento del humor de Styx pasa por la ironía, el sarcasmo y la gran cantidad de referencias al cine. Además, la inexistencia de “la cuarta pared” es tan predominante que nos hace suponer que el arquitecto estaba muy borracho y nunca se acordó de construirla.

styx 1

De algo hay que vivir

Este Goblin tiene unas habilidades naturales para el sigilo extraordinarias que, sumadas a otras de orden “mágico”, lo hacen perfecto para trabajos no muy “santos”. Así es como Styx se gana la vida, y de paso consigue dosis regulares de su preciado Ambar.
Por supuesto, todo se complica cuando es emboscado por una facción humana que lo contrata para un trabajo de infiltración y robo. Styx no puede resistir la oferta y pone manos a la obra pero, sobre el final, todo se tuerce. No sólo termina en medio de una conspiración sino que, por si fuera poco, también en un tenso clima pre-guerra con los Elfos Oscuros. La buena noticia: podemos matar tantos de estos insufribles pedantes orejones como nos de la daga… ¡y la daga no se desafila!

Vamos al grano, que al goblin le sobran

Podemos decir que Styx: Shards of Darkness es un juego de sigilo puro. Inclusive, puede jugarse prácticamente como infiltración, sin matar a nadie. El enfrentamiento directo suele tener una probabilidad de éxito menor que la de encontrar una cassata sin gusto a antibióticos. Aunque suene extraño, es un punto muy positivo, porque estamos acostumbrados a que nos vendan juegos de sigilo en el que, apenas se arma lío, podemos zafar de la situación como si fuéramos Chuck Norris pasado de antidepresivos.

styx 2

Para lograr pasar desapercibidos tenemos a nuestra disposición el uso de las sombras, la orientación vertical de los niveles y los recovecos, aprovechados por la bajísima estatura de Styx, apenas más alto que Diego Buonanotte. Además, tenemos una gran variedad de artilugios y poderes especiales, tales como invisibilidad, que iremos destrabando en un árbol de habilidades de buen diseño.

Por el lado gráfico, es un poco desparejo, aunque predomina la calidad. De hecho, es muy bueno a este nivel, pero existen algunos personajes o partes del entorno que desentonan, ya sea por lo pobre de su diseño o por sus texturas.

Además, la inspiración de los niveles se termina más rápido de lo que quisiéramos. No tenemos más que tres tipos de entornos por donde movernos y, si bien no se termina en una fuerte monotonía, es notorio. Esto se ve paliado con etapas que distraen y camuflan la deficiencia: superar un nivel sin armas, misiones en donde la mínima detección significa perder la partida, una prueba donde estamos en una especie de templo con trampas a lo Tomb Raider y la buena decisión de poder completar objetivos con más de una alternativa.

https://www.youtube.com/watch?v=_AjArZnDheY

Por último, la variedad de enemigos es justa, cada uno con su habilidad especial: pesados que resisten las dagas, enanos que nos olfatean, las cucarachas ciegas con una audición increíble (al nivel de un niño de seis años cuando, en un radio de 500m, se nombran las palabras “helado”, “cine” o “inyección”).

Ninguno de los puntos flojos es demasiado determinante, porque el juego no tiene tampoco una gran duración para que termine cansando. Para completarlo haciendo alguna que otra secundaria y sin pasión por los coleccionables, nos bastan unas quince horas. Claro que cada uno decidirá cuan obsesivo compulsivo se pone con ser una sombra, o con agarrar cada objeto que nos de puntos de experiencia al final de la misión.

Los verdaderos puntos flojos

Los problemas de peso de Styx pasan por otro lado. Hasta aquí, hemos puesto sólo cosas que podrían haber sido mejor, pero que no le han restado demasiado en su calidad general.

https://www.youtube.com/watch?v=WL5s0Ko21pw

Comencemos con uno menor, porque es más un extra que otra cosa: el cooperativo. Si bien tiene sus cosas positivas, especialmente en la coordinación de los asesinatos, termina siendo caótico. El resto de los inconvenientes del juego interfieren con ese modo, con lo cual queda como una opción más, pero que usaremos poco y nada.

En definitiva y resumiendo, su mayor pecado es ser tosco. De la primera a la segunda entrega se han efectuado algunos cambios y pulidos, pero la realidad es que sigue sintiéndose como una pena, otra oportunidad desperdiciada para una saga que podría convertirse en mucho más.

styx 3

Para enumerar algunos, el sistema de sigilo a veces tiene comportamientos caprichosos, al punto de que por momentos parece que nos detectaran sólo por llevar el bigote mal afeitado. Luego, no sabemos si la IA es demasiado buena por no responder a los estímulos siempre de la misma forma (es decir, inteligente, estúpida o absurda), o si su comportamiento se define por algún capricho cósmico.

Pero lo que nos saca de las casillas con más frecuencia es el sistema de detección de bordes y elementos de escalado. Al punto de resultar ilógica la falta de esmero en este punto, ya que se trata de un juego que hace mucho énfasis a la verticalidad. Sobre esto, es necesario decir que uno aprende a sobrellevarlo, aceptando y previendo este tipo de chanchadas. Pero, no es por nada, uno de los accesos rápidos asignado a la cruceta es el quicksave… si le metían el quickload, lo terminaban de blanquear. [i]

DESARROLLADO POR: Cyanide Studio
DISTRIBUIDO POR: Focus Home Interactive
GÉNERO: Acción, Sigilo
PLATAFORMAS: PS4, Xbox One, PC

CALIFICACIÓN

71%

QUÉ ONDA: Recomendado para amantes del sigilo puro, donde está muy presente el humor y no existe la “cuarta pared”.
LO BUENO: La apuesta (muy) fuerte al sigilo. El buen diseño vertical de los niveles. Interesantes herramientas, habilidades  y el correspondiente árbol para desbloquearlas.
LO MALO: 
El sistema de detección de bordes no es acorde a la jugabilidad. La IA es irregular. La variedad de los niveles podría haber sido mejor. Con mucho de esto se aprende a lidiar, pero no deja de ser un incordio.

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