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Microsoft Flight Simulator 2020 [REVIEW]

Reabren los aeropuertos virtuales después de 14 años

Tiro del acelerador y la minúscula nave amarilla se sacude sobre la pista de tierra. Es tan liviana que se me va a la izquierda. Tiro hacia atrás y levantó la nariz. Respiro aliviado, pero siempre que subo a un avión tengo ganas de hacer pis.

Y aparentemente, Microsoft Flight Simulator 2020 tiene el mismo efecto.

Le pido a mi copiloto que bajemos en algún lugar. Entre risas me da una botella vacía de agua, pretendiendo que la use como baño con esta turbulencia. Una hora más tarde llegamos a destino sanos y salvos. Pero un poco mojados y con aroma a baño público.

Hace 38 años, se lanzaba el primer Microsoft Flight Simulator con la intención de hacer una clara demostración del poder de las PC en la batalla contra Apple. Ya tenía un camino recorrido, Bruce Artwick había empezado a trabajar en 1977 para su compañía SubLogic. Desde ese momento, la posibilidad de volar desde la comodidad de nuestras casas se instaló en nuestro cerebro, convirtiéndolo en un clásico instantáneo de todos los tiempos.

Microsoft Flight Simulator tiene un gran recorrido a lo largo de sus once entregas. Infinidad de pilotos de aerolíneas lo utilizan como un método efectivo para practicar y sumar horas de vuelo, cosa que en aviones reales es muy costoso.

Microsoft Flight Simulator 2020 AERO

Su última edición fue en 2006 y luego cayó un cono de silencio de 6 años. Fue la comunidad la que se encargó de mantener viva la pasión por volar. Foros y grupos de pilotos se reunían con el fin de simular lo mejor posible un trayecto y el funcionamiento de las torres de control, lo que hoy se populariza como roleplay haciendo paralelos con GTA V. Alguien interpretaba el papel de un piloto y otra persona era el controlador aéreo, y la información que se manejaba era lo más realista posible. Hubo DLCs y remasterizaciones hasta que en 2012 volvió como Microsoft Flight, ofreciendo por supuesto, nuevo contenido y mayor despliegue gráfico.

A ocho años de su última aparición por los aires virtuales, vuelve Microsoft Flight Simulator 2020 con su nombre completo y con todas las letras. ¿Vale la pena volver a surcar los cielos? La respuesta es “sí”.

Microsoft Flight Simulator 2020 Dos

¿Por qué hay que volver a subirse a Microsoft Flight Simulator 2020?

No hay nada más lindo que volar (y lo dice alguien que le tiene pánico a los aviones). Quizás es por no saber cómo funcionan, cómo son los procedimientos y todo lo que hace que podamos recorrer miles de kilómetros, en estas máquinas que desafían las leyes de la gravedad. Eso es lo mejor de Flight Simulator: no es un juego, es una experiencia de simulación que intenta traer lo básico y darnos la posibilidad de pilotear uno de los 30 aviones disponibles en cualquier punto del mundo. 

Pero démosle la verdadera dimensión que tiene. Miles y miles de kilómetros de montañas, ríos, árboles y edificios generados por la tecnología Azure de Microsoft y mapeados con imágenes satelitales de Bing de todo el mundo. A eso sumémosle las condiciones climáticas reales y el horario de cada zona que sobrevolamos en ese preciso instante. Vientos, temperatura y nubosidad reproducidos a la perfección utilizando los datos climatológicos de Microsoft. 

Microsoft Flight Simulator 2020 nubes

Así, toda esa información que llega a nuestras máquinas cuando buscamos algún lugar, qué hora es o si hay que salir con un paraguas, es recopilada por Microsoft Flight Simulator 2020 para darnos la mejor simulación de vuelo posible hasta la fecha. A esto podemos agregarle la perfecta respuesta a los controles y la demencial atención al detalle en cada una de las cabinas. Ninguno de los instrumentos es decorativo, cada reloj o perilla funciona. La gente de Asobo Studio está completamente loca y es algo que hoy apreciamos los fanáticos y los jugadores ocasionales.

Un combo para cada billetera

Microsoft Flight Simulator 2020 viene en tres sabores. Su versión estándar, una versión Deluxe y por último una Premium Deluxe. Cada una de ellas incluye más aeropuertos y más aviones para disfrutar. Claro que, en cuanto a aeropuertos, tenemos a disposición alrededor de 37000, pero solo unos treinta están cuidadosamente hechos a mano en la versión standard. Luego, se suman cinco más en la Deluxe y otros cinco en la Premium Deluxe.

Microsoft Flight Simulator 2020 pajaros

Sin dudas, Microsoft Flight Simulator 2020 es una explosión visual con un realismo apabullante. Sentarse en el interior de cada cabina es una maravilla técnica. Entender cómo se ponen estas máquinas en el cielo virtual no tiene precio. Mejor dicho: sí lo tiene, pero por tener el mundo a nuestros pies, es una verdadera ganga. Microsoft… TOMÁ MI DINERO.

La pregunta siguiente es… ¿Microsoft Flight Simulator 2020 es perfecto? Casi.

Como en la vida real, de lejos todo se ve bárbaro, pero de cerca hay problemitas. Algunas zonas no tienen una gran cobertura satelital con Bing y al acercarse mucho al suelo pueden verse ríos pixelados, autopistas con texturas raras, árboles en extrañas posiciones en laderas de montaña o barcos modelados en 3d que comparten su espacio con otros planos de fotos satelitales. De cerca, ya lo dijo TuSam, “puede fallar”.

Microsoft Flight Simulator 2020 sunset

Por lejos, lo más horrible, es la tortuosa instalación. Una vez instalado el cliente de Microsoft Flight Simulator 2020, desde allí se descargan 97GB de la muerte. En nuestro caso tardó un día, con una muy buena conexión y tres crashes. Llegando al final, cerca de 95GB, un nuevo crash destruyó algo, y fue imposible resumir la descarga. Tuvimos que volver a empezar. Horror absoluto.

Tampoco hay que olvidarse de los lentos tiempos de carga. Si tienen la suerte de tener disco sólido con espacio suficiente, no duden en instalarlo allí si van a usarlo con frecuencia. En disco mecánico, es una tortura que no se le desea ni al peor de los enemigos.

Microsoft Flight Simulator 2020 ventana

El unboxing de Microsoft Flight Simulator 2020

Más allá de toda la parafernalia técnica que nos excede a todos nosotros —“los mortales que no sabemos pilotear aviones”— este mal bautizado “juego” tiene algo de contenido. No esperen encontrarse con una historia o armar el personaje de un piloto. Esto es un SIMULADOR y si no sabemos volar hay que aprender.

Tenemos la posibilidad de volar de un punto al otro de cualquier parte del mundo, respetando hora y condiciones climáticas o eligiendo nuestras propias condiciones. Podemos ir a New York, París, Italia, Grecia o simplemente hasta las cataratas del Iguazú y volver. También hacer un vuelo completo —despegando y aterrizando— o arrancar en el aire y volver. Y si nos da el conocimiento, podemos hacerlo con instrumentos y tráfico aéreo. Pero para hacer todo eso primero hay que aprender un poco y nos guste o no, es necesario hacer unas misiones de tutorial.

Microsoft Flight Simulator 2020 vent

En estas imperdibles lecciones entendemos el funcionamiento básico de un Cessna y aprendemos a pilotearlo. Como despegar, como aterrizar, los controles en el aire y como navegar son el pilar de la experiencia que está por venir, es clave tenerlo muy claro.

Si dudas lo más complicado es aprender a navegar por tiempo y referencias visuales, pero no importa la cantidad de veces que haya que repetir una lección, no duden en volver a hacerla.

Una vez que aprendemos lo básico tenemos desafíos, hay que lograr proezas en aeropuertos complicados o con condiciones climáticas adversas. Y es ahí donde nos encontramos con la muerte virtual una y otra vez.

Microsoft Flight Simulator 2020 sunset 2

Por ejemplo, me tocó aterrizar un Boeing 747 en New York. Afortunadamente, este mastodonte lleno de relojes —que aún no sé para qué sirven— ya estaba en el aire con la pista justo enfrente. Solo había que hacer la aproximación final y aterrizar en una pieza… una papa. Maté a los 337 pasajeros y 35 tripulantes, unas seis veces. Vientos traicioneros llegando a la pista, olvidos a la hora de poner los flaps o bajar el tren de aterrizaje y el café que se me cayó en la falda cuando el avión rebotó en la pista después de un descenso rápido. Pero, así y todo, aterrizar un 747 en New York, en pijama y desde mi casa, no tiene precio. Bueno si lo tiene, pero una vez más… ¡MICROSOFT TOMA MI DINERO!

Esto no es para mí… ¿o sí?

La pregunta del millón. ¿Este simulador es para mí? ¿Me aburrirá? ¿Podré aprender a controlarlo?

Microsoft Flight Simulator 2020

Estas preguntas tienen una respuesta muy subjetiva y sólo podemos recomendarles que lo prueben. Y si tienen dudas, es un gran momento para suscribirse a Xbox Game Pass y testearlo desde allí. Si no les convence, pueden abandonarlo sin culpa. Microsoft Flight Simulator 2020 es definitivamente el mejor simulador de vuelo hasta la fecha. Es capaz de atrapar a fanáticos y detractores con su realismo en vuelo y su despliegue visual. Un gran esqueleto que ojalá aprovechen desde el estudio para agregar más contenido, misiones y desafíos. Y por favor señores de Asobo Studio… devuelvan el Obelisco que el satélite de Bing nos robó. [i]


DESARROLLADO POR: Asobo Studio
DISTRIBUIDO POR: Xbox Game Studios
GÉNERO: Simulador
DISPONIBLE EN: PC, Xbox One (lanzamiento pendiente)

QUÉ ONDA: La reaparición del único e indiscutible simulador de vuelo.
LO BUENO: la atención a los detalles, el despliegue gráfico, la utilización de los satélites para mapeo y clima. El nivel de perfección.
LO MALO: Los tortuosos tiempos de descarga y los terribles tiempos de carga in game. Detalles que dejan al descubierto algunas imperfecciones de las imágenes satelitales al volar muy bajo. Agreguen más misiones y devuelvan el obelisco.

Este análisis de Microsoft Flight Simulator 2020 fue realizado a través de un código de PC provisto por sus desarrolladores.

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