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Strife: Veteran Edition [REVIEW]

Corría el año 1996, exactamente el mes de mayo, y el mundo estaba a un mes de recibir Quake. Nada más ni nada menos que el nuevo juego de id Software, que cambiaria los FPS como los conocemos para siempre. Ah pero, esperen… esto no se trata de Quake, se trata de Strife.

Bueno, como les decía, en mayo de 1996 Strife fue lanzado al mercado. La historia de Strife es muy interesante, originalmente desarrollado por Cygnus Studios, quienes trabajaban como contratistas para id Software, utilizando su tecnología, mientras que id Software seguía desarrollando motores y juegos nuevos.

En algún punto del desarrollo de Strife, se pudrió todo. En serio, de esos jaleos que mueven la tierra. Literalmente el equipo se amotinó, el dueño de la empresa cerró el estudio y canceló Strife. Pero el personal agarró el juego, habló con id Software, fundó Rogue Entertainment (de ahí el nombre) y terminó el desarrollo de Strife.

Muy linda la historia viejo, pero ¿qué onda Strife?

Bueno, ¿adivinen qué? Aunque en esencia es un Doom, Strife es un juego tan interesante como su historia. Nos referimos a que FPS, hecho en el engine del Doom y que se siente similar en muchos aspectos. PERO tiene una particularidad: Rogue Entertainment decidió invertir mucho de su tiempo en crear un mundo interesante —para la época, claro— donde podemos tomar decisiones, los personajes principales tienen intereses y hay múltiples maneras de resolver muchos de los conflictos.

En otras palabras… ¿Es un RPG? ¿Un Immersive Simulator?… bueno, algo así. Strife coquetea mucho con el Immersive Simulator, aunque muchos fans de este género de culto no suelen considerarlo como tal. Pero, si me preguntan a mí —y en especial si ya me tomé un vaso de whisky— la respuesta es definitivamente SÍ. Claro, no tiene la profundidad de un Ultima Underworld, System Shock o Deus Ex, pero eso no lo hace una experiencia menos interesante, para nada.

Ahora bien, antes de ponernos a hablar de algunos aspectos del juego, cabe destacar que esta versión que están jugando es un port de los amigos de Nightdrive, que tan bien le hacen a los amantes de los juegos retro. Esta versión fue lanzada en PC a través de Steam en 2014 y en Switch este mismo año.

Charla y plomo

Strife es primordialmente un FPS que estaba atado a la tecnología de Doom, así que tienen que esperar un juego muy rápido y con mucha acción. Contrastando con Doom, Strife tiene espacios más abiertos, que se parecen más a una ciudad habitable, con NPCs y muchos otros detalles. Ah, y no siempre tienen que matar todo para progresar en la historia ¿pequeño detalle no?

Por otra parte, en muchos aspectos Strife puede compararse y está más cerca del gran y querido Hexen. Nos movemos en un mapa que tiene un “HUB” o zona central principal, que conecta de manera orgánica el resto de los niveles. Esto es un claro guiño al esfuerzo que puso Rogue Entertainment en hacer un mundo creíble. De nuevo, si nos paramos en 1996, para un FPS esto era algo completamente original e innovador.

Lo mismo aplica a los NPC, cosa por completo para esa época —hasta la llegada del aclamado Half-Life en 1998— con los cuales podemos interactuar, tanto manteniendo conversaciones como comerciando con ellos. Por si fuera poco, disponemos de varias líneas de diálogos, muchas de las cuales llevan a diferentes repercusiones, similar a lo que ocurre con una aventura gráfica o un juego de rol.

Claro que además de conversar repartimos plomo y para ello está el arsenal de Strife. Ocho armas en total, de las cuales algunas tienen diferentes tipos de munición o modos de disparo. La cantidad no es exorbitante, pero tiene una diversidad y calidad adecuada. Además, no tiene sentido compararlo con otros FPS, Strife es un juego muy particular dentro del género. Y no les voy a mentir, en esta casa somos fanáticos del lanzallamas de este juego.

Luego, en cuanto a los enemigos, estamos con una variedad cercana a las dos decenas. En otras palabras, no peca de reutilizar los mismos cinco enemigos topo el tiempo, como muchos juegos de aquella época.

Y EL PORT, ¿QUÉ ONDA?

Probamos la versión para la portátil de Nintendo y tenemos que decir que estamos ante un port bastante bueno, con unas cuantas opciones visuales para toquetear. Además —y por suerte— es un estilo de FPS donde la puntería y precisión no es primordial, con lo cual el control resulta muy cómodo con los pequeños analógicos de Nintendo Switch. 

Incluso, en este sentido, nos atrevemos a decir que —aquellos usuarios que suelen jugar en consola— no sólo les resultará cómodo, sino que se sentirán como en casa, en pantuflas y en su sillón favorito. En resumen, no hay nada grave que reprochar, es un port más que digno.

En caso de que nos pinte innovar, permite jugar con el giroscopio de la Nintendo Switch. De esta forma podemos girar la switch para mirar, apuntar y, pasados los dos minutos de jugar de esta manera, quedar al borde del vómito, desactivarlo y volver a tirarnos en la cama, como seres asquerosamente sedentarios. 

En conclusión, sin llegar a ser un imperdible, es un gran juego y una buena oportunidad para una clase de historia. Si les gustan los FPS retro, se van a sentir como en casa, sin lugar a duda. [i]


DESARROLLADO Y DISTRIBUIDO POR: Night Dive Studios
GÉNERO: Shooter / Immersive Sim
DISPONIBLE EN: PC, Nintendo Switch

QUÉ ONDA: Un FPS con elementos de rol. Un juego de culto infravalorado y un tanto desconocido del año 1996, ¡ahora en tu switch!
LO BUENO: Se juega bárbaro en la Switch, tanto portátil como en modo consola. El juego es muy interesante y original para la época de su launch original. El estilo gráfico. El voice acting.
LO MALO: Tener alergia a los juegos retro o no tienen curiosidad… “profesional”, puede suponer un problema. Por ser un FPS old school, arranca muy lento.

Este análisis fue realizado a través de un código de Nintendo Switch provisto por sus desarrolladores.

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