Sin categoría

Jennifer Connelly

En los 80, una inocente niña que bailaba a escondidas en un bar en la película “Érase una vez en América”. En los alocados 90, una adolescente que pertenecía al séquito de las “chicas neumáticas”. En el nuevo milenio, una actriz consagrada ganadora de un Oscar. Todo eso fue y es la actriz Jennifer Connelly. Con sus armoniosas formas y delicado rostro, Connelly se convirtió en un clásico de una generación que idealizaba a las revoltosas Liv Tyler y a Alicia Silverstone. Más de uno se bancó esas torturadoras y estúpidas películas ochenteras sólo para ver su voluptuosa figura. Pero “Jenny” –como la llaman sus allegados y sus fans– es mucho más que eso. Talento, actitud y más de 20 películas es lo que tranformó a este símbolo sexual en un ícono del cine contemporáneo. No contenta con los spots publicitarios y películas para adolescentes con los que comenzó carrera, Connelly asistió a Yale, donde estudió actuación y literatura inglesa. Salvo raras excepciones, la actriz no mostró nada memorable hasta que, en el año 2000, el afamado director de “Pi”, Darren Aronofsky, la eligió como protagonista de Réquiem por un Sueño. Esta película, considerada como la nueva Generación X, muestra el gran desafío que inunda al nuevo milenio: existir sin vivir aquello que sucede en el mundo real. En la carne de Marion Sawyer, Connelly muestra su increíble versatilidad actoral al encarnar a la típica chica problemática que, a mediados de sus veinte, no le encuentra mucho sentido a la vida, más que un enturbiado hedonismo donde todo vale para satisfacer los deseos A Réquiem le siguió la afamada A Beautiful Mind de Ron Howard, que le dejó un Oscar, un Globo de Oro y un marido: el actor Paul Bettany. Como si fuera poco, en el 2003 nos cautivó con su papel de científica junto al actor Eric Bana en la esperada Hulk del director Ang Lee. A lo largo de su vida, Conelly ha demostrado ser toda una intelectual. Los idiomas que aprendió son el español, italiano, francés y un poco de japonés. En su tiempo libre, escribe poesía, lee a James Joyce y aprende sobre física cuántica y filosofía. Pero, además, Jennifer es una chica con principios. Fanática de John Lennon, a la mitad de su vida se hizo vegetariana y es una irremediable defensora de la naturaleza. Además de actriz full time en Hollywood, Conelly es madre de Stellan, fruto de su unión con Bettany, y Kai, hijo de una relación anterior con el fotógrafo David Dugan. Un bizcochito que es algo más que una cara bonita.

Escribe un comentario