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Age of Empires III: The Warchiefs

¡Y estos son nuestros cañones! Mas o menos así debió ser el “civilizado” razonamiento y trato que ingleses, franceses, españoles y portugueses mantuvieron con la población autóctona de América hace mas de 5 siglos. Sin ánimos de buscar ningún revisionismo histórico, mas bien con el fin de aportar algo de variedad, llegó la expansión “The Warchiefs” para AOE3. Vayan preparando los tomahawks, hay unos cara pálidas pidiendo que les hagamos pelo y barba. Como podrán imaginar, de indios viene la cosa. Tres naciones indias se suman a las facciones del juego original, cada una con sus características, por ejemplo, Los Siouxs, hábiles jinetes y sin la limitación de tener que construir casas para aumentar la población, suponemos que vivían arriba del caballo, ah, no, esos eran los hunos, bueno, pero acá también, con estos siuxs construimos una buena banda de rápidos guerreros montados y asolamos lo que se nos ponga delante. Los Aztecas, estos no vieron un caballo, ni siquiera un pedazo de mortadela, ni en figuritas, con decirles que cuando vieron a los primeros españoles a caballo pensaban que ¡eran una sola criatura!, en fin, les decíamos, no tienen unidades a caballo pero tienen rápidos y esquivos guerreros como los “Jaguar Knights”. Por último nos quedan Los Iroquies, que como único detalle tienen su propia artillería. Al margen de estas diferencias lo que si tienen en común es el “Fire Pit” u hoguera que ya le comentamos en el anticipo, una pira con guerreros danzando, cuantos mas haya, mas fuerte es el efecto de la danza aumentando el bonus. Queda la unidad que le da nombre a la expansión, el “Warchief”, el capanga, el capo, el groso, el que corta el bacalao, el pesado que se aguanta a varios enemigos y que con sus poderes es capaz de matar a varios de un golpe, aparte tiene un buen ojo para la exploración, esta habilidad no se en que contexto la justifican pero bueno, así viene. Del lado de los europeos, como unidad nueva tenemos a los espías, no les tenemos que decir para que sirven, a menos que solo hayan jugado al pacman en su vida. Una buena opción introducida es “la revolución”, no, no. No esta Fidel, pero si te aburrís, o te cortaron los recursos y sabes que es cuestión de tiempo para que la derrota te visite, revolución y a la bosta. Todos tus aldeanos pasan a ser milicianos, accedemos también a unas poderosas unidades y a la carga. Ahora, mejor que lo pasemos por arriba a nuestro enemigo de turno, porque con la revolución no se produce mas nada y así nos quedamos sin posibilidades de una segunda oleada. Si tenemos amigos de esos que se esconden detrás de un gran muro y hay que ir a sacarlos siempre, cosa que se torna aburrida, tenemos ahora una condición “trade monopoly” la cual nos obliga a conquistar todos los outpost, así que: rata, salí de tu cueva! La campaña, como podrán imaginar, repasa los comienzos de la conquista de América del norte pasando por La guerra de independencia o la guerra contra los Siuxs de Nube Roja entre otros eventos. Más no sea para manejar al bando “perdedor” a ver si en esta ganan los indios, una buena vuelta de tuerca al RTS mas vendido del 2005.

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