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Medieval 2: Total War

Nuestro destino nos llama, somos la reserva moral de la civilización y no podemos dejar que el mundo sea llevado a sus horas más oscuras, arrastrado por las naciones que nos rodean. Dios esta de nuestro lado y nos regalará la victoria, no sin sacrificio ni dolor. Nuestra sangre y sobre todo la de nuestros enemigos, regará el suelo de esta tierra marcando el nacimiento de una nueva era, bajo nuestro dominio. Linda arenga, como la guerra se hace por algo, alguna razón hay que darles para justificar la actividad que mas nos place a los hombres, matar. La mayoría de las veces las razones fueron estas mismas, Dios, Patria y Familia. En defensa de ellos somos capaces de todo y todo esta justificado, pero la realidad es que un gran número de las guerras fueron por dinero y el resto fue por sexo. Con mejores gráficos, el engine anterior ya mostraba sus arrugas, mejor sonido, más unidades y una mayor profundidad estratégica, Creative Assembly desarrollo Medieval 2, el último título de la saga Total War y es publicado por Sega. Para los que no conocen la saga, los Total War son juegos que abarcan dos géneros, la estrategia por turnos de tablero y la estrategia en tiempo real. En este Medieval 2, La estrategia por turnos se desarrolla sobre un mapa en 3D en vista isométrica de Europa, norte de África y Asia menor dividido en regiones, cada uno con la ciudad o castillo feudal que lo domina. Elegimos alguna de las naciones disponibles, en este podemos ser inicialmente Franceses, Ingleses, del Sacro Imperio Romano , etc., pero hay por allí un mod. que habilita las 17 facciones. Podemos elegir la dificultad del objetivo en dos niveles, fácil o difícil, lo que cambia es la cantidad de regiones que debemos conquistar y en el modo difícil hay que eliminar también a una facción. El desarrollo de la partida se inicia en el mapa mencionado, 150 años después del Medieval original, del año 1080 al 1530, desde allí vamos eligiendo que ciudad mejorar, construimos nuevas edificaciones que nos permiten nuevas mejoras o unidades, movemos ejércitos, usamos a los espías y los metemos en las ciudades rivales para ver que tienen, a los clérigos para que impartan nuestra fe y mengüen la fe en las religiones enemigas, a nuestra princesa para establecer tratados con otras naciones y llegado el caso, para casarla con alguien y ampliar la familia, usamos a los mercaderes para que exploten los recursos de nuestra zona y que pueden tomar recursos de zonas enemigas, aceptamos o no a nuevos miembros en la familia, en fin, la usual que figura en todas las guías rápidas del conquistador medieval, pero tarde o temprano, más bien temprano, la sal de la vida, en algún momento nos vamos a cruzar con algunos rebeldes, o se declara la guerra con alguien y ahí viene lo bueno, ya sea en una batalla en el campo o como resultado de un asedio, ¡a las armas!, pasamos del mapa/tablero 3D a un escenario totalmente modelado en 3D con un nivel de detalle asombroso y como en el Rome: Total war, las arengas de los generales antes de las batallas dan ganas de haber estado ahí realmente. Si no nos creen, péguenle una ojeada al video que figura aquí al costado en Datos adicionales. Colinas, bosques, nieve, agua, barro, ríos, puentes, murallas y ciudades, todo esta ahí, inclusive la posibilidad de batallar de noche, algo que ya habían agregado en la expansión del Rome: Total War. Y mas aún, todas nuestras unidades, pueden llegar a ser 10000 en el campo, con sus armas de asedio incluidas y formadas en perfecto orden esperando nuestras órdenes para el lucimiento de la táctica y la estrategia. Algunas unidades tienen iniciativa propia y se lanzan al ataque sin mediar ni pío de nuestra parte, pero la mayoría espera nuestra señal. Los combates son muy animados y lucen en todo su esplendor, todo es en tiempo real, así que hay que tomar las decisiones correctas y en tiempo y forma. Algunas veces los combates son fáciles, obligados por la situación, son nuestros enemigos que vienen a pelear en nuestro terreno y bajo nuestras condiciones, así los recibimos con una lluvia de flechas, empalamos a la caballería enemiga con nuestros lanceros y corremos a los que huyen con nuestra caballería, amén de alguna que otra emboscada en el camino para irlos ablandando, pero en otras no, ahí es cuando el general, o sea, nosotros, debe demostrar por que llevamos esa armadura ornamentada y sobre todo, la corona sobre nuestra cabeza. Para los pusilánimes, los combates pueden resolverse en forma automática sin siquiera verlos, pero es como dejar embarazada a Nicolle Neumman por inseminación artificial, no tiene gracia, si lo juegan así, es como romper un acuerdo tácito entre Uds. y nosotros y no merecen pertenecer a IRROMPIBLES. Nos vemos en el campo del honor.

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