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VVVVVV: RetroPlatformer del Masoquismo

Cuando uno está masacrando ese fichín al cual se hizo adicto no sólo por su gameplay, sino también por el concepto y las otras miles de cosas que corren detrás del mismo, sabe que está ante la presencia de un gran juego… Pero cuando en los días de modernos fichines que corren, a uno mágicamente lo teletransportan a los años dorados de los juegos de Atari, y aunque sean las 2 de la mañana y haya muerto en el mismo nivel  a causa de los mismos pinches del demonio durante los pasados 15 minutos, teniendo como única aliada a la música de fondo que ayuda a no perder la cordura, y aún así no puede parar de jugar a dicho fichín del amor, uno eventualmente sabe que está ante la presencia de un gran juego, y ese juego es VVVVVV.

VVVVVV está programado en Flash por Terry Cavanagh, e intenta transportarnos a la era de los platformers de los 80, donde con muy pocos gráficos se podía lograr mucho. Y como todo juego viejo, se caracterizaba por su música de 8 bits, Magnus Pålsson se encargó de generar una de las bandas sonoras más sorprendentes para un juego que no deja de sorprender, siendo la compañera fiel del gamer de turno preparado para salvaguardar al mundo del caos.

En VVVVV controlamos a Viridian, el jefe de una nave espacial que sufre un desperfecto mecánico y debe ser evacuada por sus seis miembros, quienes terminan siendo transportados separadamente a distintas secciones de un mundo desconocido. Desde este punto en adelante, la misión del capitán será reunir a toda su flota sana y salva para tratar de volver a la normalidad.

Como característica, Viridian tiene como única habilidad la de poder caminar por el piso o el techo del nivel, bajo el supuesto que cambia la gravedad del mismo tan sólo con apretar Espacio, Arriba o Abajo en el teclado. Sólo con esta simple destreza, vamos a tener que sumergirnos en decenas de niveles llenos de enemigos como así también de los famosos pinches infernales que casi bautizan al juego con su extraño nombre de puras consonantes.

El “mundo” en el que vamos a estar sueltitos para explorar es bastante grande, y ni bien terminamos el primer nivel y rescatamos al primero de nuestros compañeros, quedamos libres para yirar de acá para allá en busca de los otros desafortunados miembros del equipo y también para colectar trinklets, que son básicamente unas fichas (20 en total) que sirven para desbloquear logros (al mejor estilo PlayStation 3 o Xbox 360) como ser música oculta, niveles ocultos, modos de juego aún más difíciles como el “Flip Mode” o el “No Deaths Mode” para el gamer que disfruta el sufrimiento.

Al ser un juego cuyo principal punto es el de sobrevivir a los exponencialmente difíciles niveles, la evolución del gamer se basa sólidamente en qué tan rápido se adapte a masterizar la habilidad “Hombre Araña” de Viridian; y al ser un mundo “abierto”, si desde el vamos nos metemos en niveles difíciles, posiblemente haya mayor chance de aprender más rápido a jugar o de auto-torturarnos al punto de comenzar a temerle a palabras que usen la letra V.

Como todo juego de plataformas, VVVVVV no es en lo absoluto fácil y no es nada raro que uno se trabe en más de un nivel o pierda 100 veces seguidas a causa del mismo pinche-desgarra-hemorroides, y es por eso que tanto el apartado musical, como también los graciosos nombres con los que Bennett Foddy bautizó a cada uno de los niveles del juego, tratan de distraernos un poco de la frustración que se puede llegar a tener por no ser un gamer con muchos puntos de Dexterity.

Otra adición a la dificultad es el ligero control que tenemos sobre Viridian en el entorno. Con tan sólo apretar escasos milisegundos una tecla de dirección, el capitancito milimétricamente se va a desplazar casi “resbalando” hacia la dirección deseada. Esta exactitud milimétrica salva vidas tan fácil como las destruye, y es una de las cosas a tener en cuenta al momento de revolotear como mariposones por niveles extensos. ¡Están avisados, en VVVVV todos los niveles parecerían tener el piso recién enceradito!

 Para seguir con la onda retro con conexiones a features modernas, existe un nivel específico que podría tomarse como “coop” (que tan común se está haciendo en esta época), ya que, como se ve en la foto más arriba, Viridian y un miembro del grupo son transportados a un nivel en pisos separados y este sólo caminará cuando el capitán esté tocando el piso y no el techo, adhiriéndole un toque de dinamismo a la ecuación. Y no sólo eso, sino que dependiendo de con cuál miembro hayamos empezado el nivel, las charlas entre éste y el capitán serán completamente distintas. Por ejemplo, si nos toca rescatar a Vitellary, éste se va a poner en confianzudo y nos va a contar un secreto, pero si jugamos con Victoria, ésta va a estar con cara de culo fruncido durante todo el trayecto y con mucho miedito al ser la única mujercita entre tanto huevo de ingeniero espacial.

En conclusión, VVVVVV es un juego que todo amante del retro, las plataformas y la dificultad no debería dejar pasar. La banda sonora es espectacular, el diseño de los niveles, por más jodidos que resulten, único, el humor en más de una ocasión muy acertado y, en general, los variados logros que se pueden desbloquear le alargan un poco la vida a un juego que quizás termine siendo corto para el miko ninja, pero único en su género.

Para los herejes que desconozcan del juego, acá una demo.

Página del creadorPágina de Magnus

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