Cine & TV

Buenas películas de corredores

Es un domingo lluvioso. No sólo eso, sino que el sábado también llovió, y muchísimo. O sea que está todo inundado, embarrado, y la motivación para correr está en -10. Para colmo de males, te chocaste con otro jugador el miércoles anterior mientras jugabas a la pelota, y sufriste una neuralgia intercostal (inflamación de los nervios en la zona de las costillas), que te tiene parado por una semana más. Entonces, ¿qué hacer?

En lo personal, me encanta ver películas. Tengo días en que prefiero las comedias, otros la ciencia ficción, y a veces hasta disfruto de una de zombies o de animación. Siempre pensé que un blog sobre entrenamiento podía, además, dar lugar a hablar alguna vez de cine, pero temía que quedara forzado. Ahora me parece una buena oportunidad.

Carrozas de fuego (1981)

Está basada en la historia real de los atletas británicos que iban a competir en los Juegos Olímpicos de París 1924. La película fue nominada a siete Premios de la Academia de Artes y Ciencias de Hollywood, y ganó cuatro, incluyendo el Oscar a la Mejor Película.

El film narra las proezas de Harold Abrahams (Ben Cross) y Eric Liddell (Ian Charleson), ganadores de las medallas de oro en 100 y 400 metros. Mientras que uno es un cristiano evangélico de Escocia, querido y admirado, el otro es un judío rechazado por la sociedad, con un gran complejo de inferioridad. Ambos integran el equipo nacional británico, y deberán superar los prejuicios sociales y religiosos (Liddell, por ejemplo, se pierde participar en la competencia de los 100 metros porque el judaísmo le prohibe correr los domingos). La película, además, es una reivindicación del compañerismo y del trabajo en equipo.

Pero seguro que lo más memorable del film es la banda sonora de Vangelis Papathanassiou.
http://www.youtube.com/watch?v=L-7Vu7cqB20

La escena inicial deCarrozas de Fuego es increíblemente motivadora, y está correctamente ambientada con una maravillosa música, que le  valió uno de sus cuatro Oscars. Cuando escucho ese tema me dan ganas de salir corriendo, descalzo, en una playa gris y nubosa. Originalmente la apertura iba a ser otro tema de Vangelis, L’enfant, de su álbum Opera Sauvage (1979), también muy acorde a la escena (si la escuchan, probablemente les suene). Después de filmar el icónico trote en la playa, el compositor convenció al director Hugh Hudson de componer un tema nuevo, especialmente para la película.

http://www.youtube.com/watch?v=VwLtjnNIS9M

Trivia: Fue producida por Dodi Al Fayed, el novio de Lady Di (ambos tuvieron aquel trágico accidente en París, mientras escapaban de los paparazzis). Él y los otros productores tuvieron la astuta idea de agregar insultos al guión, para cambiar la calificación y que el público no pensara que se trataba de una película para chicos.


Corre, Lola, Corre (1998)

Sólo podrías soportarla si te gusta la música electrónica. La película empieza cuando Lola (Franka Potente) recibe un llamado telefónico de su desesperado novio Manni (Moritz Bleibtreu). Él acaba de perder 100 mil marcos (unos 55 mil dólares) en el subte, y a menos que lo recupere en 20 minutos, su jefe lo va a matar (literalmente). La única alternativa que se le ocurre es robar un supermercado a una cuadra, con el riesgo que trae improvisar algo así. Lola le pide que la espere, y sale corriendo frenéticamente de su departamento.

Esta cinta alemana es un maravilloso ejemplo de ritmo y edición. Es bastante corta, dura 81 minutos, pero pasan tantas cosas que no se nota. La particularidad, además de esa constante música rítmica que acompaña esta carrera contra el tiempo, es su “Efecto Mariposa”. Las acciones (y a veces el azar) tienen consecuencias que lo cambian todo. El problema de Manni se da porque Lola tenía que ir a buscarlo en moto, pero se la habían robado y por eso él tiene que tomar el subte. Si esto no hubiese pasado, no se hubiese olvidado la bolsa con el dinero. Pero eso no es todo: la historia termina mal, con Manni muriendo. Es entonces que la película vuelve a empezar, desde el llamado telefónico, y vuelta a la frenética carrera de Lola. Se van sucediendo cambios muy pequeños en la trama, que terminan desencadenando otro final, y otra vuelta a empezar, siempre con alguna diferencia sutil y significativa.

Trivia: La actriz Franka Potente tuvo prohibido lavarse el pelo durante las 5 semanas que tomó el rodaje. Su característico rojo podría haber ido cambiando de tonalidad entre las distintas escenas, y hubiese generado problemas de continuidad.


Las aventuras del barón Munchausen (1988)

Esta es sin dudas mi película favorita de Terry Gilliam. Karl Friedrich Hieronymus fue un barón alemán que sirvió en el ejército ruso hasta 1750, tomando parte en dos campañas militares contra los turcos. Al volver a casa contó sus increíbles historias, que incluían montar una bala de cañón y viajar a la Luna. Estos relatos sirvieron de inspiración a Rudolf Erich Raspe para crear al personaje literario del Barón Munchausen, cuyas aventuras son las que adapta este film.

Recibió varias nominaciones al Oscar, pero sólo en rubros técnicos. Resultó además un fracaso en la taquilla, ya que tuvo una distribución limitada por parte de Columbia Pictures, a quien pareció no gustarle demasiado este proyecto. Sin embargo, con el correr de los años se ha convertido en un film de culto. Si me disculpan, no quisiera detenerme en el carismático personaje del Barón Munchausen (John Neville), sino en el de Berthold, que interpreta el ex-Monthy Pyton, Eric Idle. Este compañero de aventuras es el corredo más rápido del mundo. Camina siempre con una bola de acero en el pie, como el que vimos que usan los presos en incontables dibujos animados. Esto es para detener su paso, porque apenas comienza a acelerar, su velocidad hace saltar las baldosas del suelo.

Eric Idle como el veloz Berthold.

De chico era muy, muy fanático de los superhéroes, y el personaje de Berthold se me hacía un prototipo de Flash, un precursor del héroe enmascarado con maravillosos poderes de velocidad. Entre sus otros compañeros (el forzudo, el de la increíble vista, el del oído agudo) no había ninguno con una habilidad más alucinante que la de él.

Trivia: Esta película se pasó de presupuesto, y un cambio gerencial en Columbia obligó a apurar los tiempos para sacársela de encima. Acerca de esto, Eric Idle dijo “Hasta Munchausen, siempre fui muy astuto hacia los films de Terry Gilliam: nunca participes en ellos. Andá y miralos pero por favor… estar en ellos, ¡¡¡es una #@$% locura!!!”.


Corre, gordo, corre (2007)

De todas las que cito en este post, esta debe ser mi favorita. Es la historia de Dennis Doyle (Simon Pegg), un perdedor que trabaja como guardia de seguridad en un shopping. Estuvo a punto de casarse con Libby Odell (Thandie Newton), su novia embarazada, pero justo antes de la boda le dio un ataque de pánico y se escapó, corriendo desesperado y abandonándola al pie del altar.

En el presente, ambos comparten la custodia de su hijo de 5 años, y ella está en pareja con Whit (Hank Azaria), un exitoso maratonista que le propone casamiento. El deseo de reconquistarla y la rivalidad que siente hacia este nuevo hombre hace que Dennis decida también correr. Claro que está completamente fuera de estado, por lo que la tarea de participar en la inminente Nike River Marathon, en Londres, prueba ser algo prácticamente imposible.

La película es muy divertida (Simon Pegg es uno de mis comediantes favoritos), y es un reflejo muy realista del mundo del running. Gracias a esta historia conocí lo que era “tocar el muro” en una carrera, pero me pareció algo tan inverosímil que estaba convencido de que lo habían inventado. Quizá el tiempo de preparación de Dennis es una locura, ya que de no poder correr más de 100 metros pasa a intentar competir por los 42 km. Pero es sólo una muestra de que, para enfrentar cualquier desafío, no sólo hace falta estado físico, sino determinación. Algo que él tiene de sobra.

Se la recomiendo a cualquier corredor de todos los niveles, ya que probablemente encuentren algo con lo que se sientan identificados. Como si fuera poco, es una película muy divertida. La crítica especializada pudo no coincidir conmigo, pero me encantaría no haberla visto y tener la oportunidad de disfrutarla en un día gris como hoy, por primera vez.

Trivia: El director, David Schwimmer, es más conocido por haber interpretado a Ross en la serie Friends. Su idea era que los personajes corriesen la Maratón de Londres, pero como no pudieron conseguir los derechos, Nike aprovechó la oportunidad para auspiciar esta carrera ficticia.


Forrest Gump (1994)

Es, probablemente, LA película de corredores. Está basada en la novela de Winston Groom, acerca de un hombre simple pero visto como retrasado (Tom Hanks), con una nobleza y un temple que lo hacen tener una vida asombrosa.

La historia comienza con Forrest esperando en el banco de una parada de autobus (como le llaman los norteamericanos a los colectivos). A cada persona que se sienta a su lado le comparte fragmentos de su pasado. Siempre está presente Jenny (Robin Wright), su eterna novia, quien acuñó la frase “¡Corre, Forrest, corre!”, cuando un grupo de bandidos empieza a molestarlo. Esta es la primera vez que el niño empieza a correr, y su velocidad es asombrosa. Gracias a esta habilidad consigue ingresar en el equipo de fútbol americano, y más tarde, llega a cruzar los Estados Unidos de punta a punta, simplemente corriendo con las zapatillas que Jenny le regaló.

El film está ambientado principalmente en las décadas que van desde el ’60 al ’80, en las que Forrest es testigo de la segregación racial en Alabama, se enlista en el ejército y termina en Vietnam, juega al tenis de mesa para los Estados Unidos, y funda una compañía camaronera multimillonaria. Su mayor hazaña -además de ser constantemente rechazado por Jenny- es cuando, en un momento de profunda tristeza, decide “simplemente correr”. Así es que llega hasta una costa del país, da media vuelta, y retoma hacia el otro lado. En el camino lo sigue muchísima gente maravillada por su aguante, y lo toman como una especie de guía espiritual. Pero él corre por algo muy personal que no puede explicar. Finalmente, un día decide que se cansó, y vuelve a su casa, para decepción de sus seguidores, que no logran sacarle ninguna reflexión. Obviamente este no es el final de la película, pero es la parte que me resulta más relevante para este blog.

Trivia: Los efectos especiales fueron muy revolucionarios. Se insertó a Tom Hanks en escenas de archivo, con un resultado bastante fiel. Esto acuñó un término técnico: cuando se coloca a un actor en un ambiente en el que no estaba originalmente, se dice que lo “Forrest Gumpearon” (Forrest Gumped in). El film adapta muy libremente a la novela, cuya historia es bastante diferente. Groom escribió una secuela, llamada Gump & Co., en la que Forrest tiene que lidiar con la fama que le trajo la película dirigida por Robert Zemekis.

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