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¿Puedo copiar la dieta de otra persona?

Respuesta: No.

Existen cientos de dietas dando vueltas, y con la proliferación de internet, están al alcance de la mano: anti-colesterol, astringente, de 1070 calorías, de alimentos combinados, de frutas, de la eliminación, de la medicina china, de la papa, de las pastas, de la pizza (no lo estoy inventando), de las 6 comidas, de las fibras, disociada, de los 7 kilos, del astronauta, del tomate y ananá, macrobiótica, rajástica, del té, hipocalórica, del yogurt, y podría seguir ad infinitum…

Muchas de estas dietas “funcionan”, y lo pongo entre comillas a propósito… Yo mismo, estando en sobrepeso, hice la hipocalórica. Mientras la sufría, no podía subir una escalera sin agitarme. Bajé de peso (creo que 5 kilos en una semana), pero la hice junto a otra persona que pasó muchísima hambre y no bajó absolutamente nada. Es una prueba de que estos regímenes alimentarios no tienen el mismo efecto en todas las personas. Es más, funcionan mientras uno las hace, y todo se acomoda cuando uno las deja. No es cierto que el metabolismo cambia para siempre, sólo porque hicimos una rutina distinta en las comidas durante una o dos semanas. El peso perdido comienza a recuperarse. Si pasamos hambre, el cuerpo se encargará de aumentar las reservas de grasa ante la mínima oportunidad.Ese es el mecanismo de defensa que tenemos, después de todo.

Lo ideal siempre va a ser ir a una nutricionista, que nos arme el plan ideal para nosotros y que nos pueda controlar si tenemos alguna deficiencia. De esa forma, el plan alimentario se adecuará a nuestro propio cuerpo, objetivos y tipo de actividad. Yo, por ejemplo, jamás sufrí anemia, y nunca tuve un especial cuidado con el hierro. Simplemente lo pude mantener dentro de los valores saludables. Las mujeres suelen tener dificultades en este aspecto, por lo que es fácil suponer que ya no es lo mismo una dieta para un hombre que para una  mujer.

Muchos me piden que les pase la dieta que estoy haciendo, convencidos de que van a tener el mismo resultado. Y primero y principal, yo soy vegetariano, y muchos de los que me pideque comparta mis menúes no los on. El plan que me armó mi nutricionista dista mucho de otros mitos que ya había escuchado. Por ejemplo, que los lácteos son malos. Que la banana engorda. Que si querés abdominales tenés que abandonar el pan y las harinas. Que no hay que consumir más de dos o tres huevos por semana. Pero mi dieta no contemplaba ninguna de estas cosas, y aunque empecé a comer seis o siete comidas diarias, bajé de peso y me mantuve, sin pasar hambre.

Otro aspecto importante, mi dieta estaba armada para un corredor. Cuando empecé, el 1 de septiembre, hacía 45 km por semana. Ese límite aumentó, y en consecuencia tuve que incorporar más carbohidratos en mi alimentación. Si mi plan nutricional es dinámico y varía con el tiempo, ¿qué parte tendría que compartir? ¿La actual? ¿La original?Esta dieta tuvo algo de “prueba y error”, para ver qué cosas toleraba mi cuerpo, si pasaba hambre y cuándo (dato importantísimo).

Pero para quienes creen que es un lujo contratar los servicios de un nutricionista, tampoco hace falta meterse en una dieta bajada de internet. Hay ciertas cosas que todos sabemos que funcionan y que a la larga van a ser más saludables. Dejar las gaseosas. No comer galletitas, snacks, facturas o golosinas. Bajar el consumo de grasas en la carne (si no se quiere hacer una dieta vegetariana). Comer más frutas y verduras. Tomar mucha agua mineral.

Una dieta, para que funcione, no tiene que sentirse como una obligación. Tenemos que mentalizarnos en que estamos apelando a nuestra salud y equilibrio. Después de todo, tenemos que hacerlo todos los días. Si es “una tortura”¿acaso el cuerpo no va a buscar nuestra “liberación”Hay que comer con moderación, no pasar hambre y hacer actividad física. En definitiva, los alimentos son combustible. La actividad diaria quema mucha de esa energía, y no estaría de más darle uso y aprovechar todo su potencial.

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