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Culto a la anorexia

Hay pocas cosas en la actualidad que me angustien más que los sitios “pro-ana”. Se trata de personas que han hecho un culto al rededor de la anorexia, al punto que lo consideran un estilo de vida. Y esta “subcultura” encontró un nicho en internet.

Todos hemos escuchado hablar de esta enfermedad. Seguro conocemos a muchas personas que la han padecido.Para entender por qué existe un fenóneno pro-anorexia, basta con recordar cómo eran nuestros días en el colegio. Todo aquello que era“diferente” era motivo de burla. Si eras gordo, si eras cabezón, colorado o morocho, cualquier cosa que te hiciese resaltar equivalía a llevar un blanco colgando del cuello. Ser un “nerd”, jugar juegos de rol, leer cómics o escuchar heavy metal también podía ser motivo para que tus congéneres te marcaran.Probablemente la dificultad para socializar empezara antes; uno suele aislarse antes de que el entorno lo haga.

Hoy podemos ver cómo las cosas se han revertido. Hay un falso mensaje de que ser diferente es “cool”. Existen otras formas de relacionarse, sin exponerse demasiado (gracias a protegerse tras una computadora), y esos nerds que antes eran el centro de las cargadas, hoy son dueños de Microsoft, Facebook y Apple. Los video-juegos mueven más dinero que la industria de la música y el cine juntas, y las bandas oscuras y depresivas, que antes eran de unos pocos, son más populares que nunca. En este entorno, donde es más fácil relacionarte con gente que comparta tus intereses, apareció el movimiento pro-ana, en el que personas anoréxicas defienden su condición, piden que no las “discriminen”, y aconsejan cómo perder peso. Existe la variante pro-mia (bulimia), pero generalmente son tendencias que van de la mano.

No es difícil encontrar estos grupos. Es más, un dato alarmante es que si buscamos sitios pro-ana, Google nos mostrará primero las webs que alientan esta conducta, antes de las que alarman sobre esta enfermedad.Y los adolescentes visitan más las páginas que defienden la anorexia, antes que las que la denuncian. Son realmente sitios muy peligrosos, que dan tips para ayunar, para realizar dietas hipocalóricas (por ejemplo, de 1000 calorías, no para bajar de peso sino para mantenerlo), y dan consejos motivacionales para no abandonar esta conducta. Tienen modelos a seguir (llamados “thinspiration”, o “inspiración de delgadez”), generalmente celebridades claramente anoréxicas como Angelina Jolie, Nicole Ritchie o Mary Kate Olsen.

Con una visión tan distorsionada (en el que son princesas que buscan metas tan insalubres como pesar menos de 50 kg), oponerse a alguien que sufre esta anorexia puede llegar a ser contraproducente. Es difícil llegar a una persona que sabe que tiene un desorden alimenticio y no le importa. Los consejos en estos sitios son, básicamente, aprender a que tu familia no note tu condición. Lo más alarmante es que proponen cosas como hacer actividad física mientras realizan una dieta de 500 calorías diarias.

Esta enfermedad se presenta normalmente en la adolescencia (de 14 a 18 años de edad) pero a veces en edades más tardías (20 a 40). Normalmente aparece en mujeres, pero también se dan casos masculinos. Para quienes son tan necios como para creer que la única consecuencia de la anorexia es la pérdida extrema del peso, este lento suicidio pone en riesgo varios de los órganos corporales y recursos fisiológicos, particularmente en la estructura y función del corazón y del sistema cardiovascular (dando como resultado un ritmo cardíaco bajo). Aquellas personas que padecen anorexia antes de la adultez podrían sufrir de una atrofia en el crecimiento y, consecuentemente, de niveles bajos de las hormonas esenciales (incluyendo las hormonas sexuales) y de niveles crónicamente altos de cortisol. También produce osteoporosis (huesos quebradizos y susceptibles de fracturas), amenorrea (desorden endocrino que conlleva a la interrupción del ciclo menstrual), reducción de la libido, impotencia en los hombres, hipotensión, hipotermia y anemia, anormalidad en los niveles corporales de minerales y electrolitos, pérdida del cabello, crecimiento de vellos delgados en todo el cuerpo, temperatura corporal baja (se siente frío constantemente), reducción de las plaquetas, disminución en la función del sistema inmune, aspecto pálido y ojos hundidos, huesos y articulaciones estridentes, hinchazón de ojos y tobillos por recolección de fluidos, caries, estreñimiento, piel seca, labios secos y quebradizos, baja circulación que conlleva a calambres y extremidades cárdenas, dificultad en la movilidad de los pies (por el deterioro de los nervios), dolores de cabeza, uñas frágiles de las manos, y bruxismo constante (apretar o rechinar las estructuras dentales). Extender esta práctica mucho tiempo conlleva a un deterioro general que provoca la muerte.

Si tomáramos a 100 adolescentes al azar, 10 sufrirían anorexia. Uno sería un varón, nueve serían chicas. Dos morirán por causa de esta enfermedad. Realmente pone los pelos de punta leer discursos pro-ana, sobre todo cuando promueven el hábito deportivo, por el simple hecho de continuar bajando de peso. En uno de estos sitios, encontré el siguiente texto, como para tener la visión interna de este culto a la inanición…

[CONTINUAR LEYENDO EN SEMANA 52]

 

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