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The Call of the Fireflies

El frío del exterior nos congela hasta nuestros pobres huesos, achacados por la edad. Pero decidimos salir para sentir, para respirar, para regocijarnos por otro día de lo poco de vida que nos queda. Nos sentamos en una silla y disfrutamos del sol hasta el último minuto que esté en el horizonte. Cuando menos lo esperamos, aparece una luciérnaga agitándose en el aire y titilando. Parece llamarnos a realizar una última travesía por el bosque, para finalmente descansar en paz…

Ok, no entienderon un carajo, les paso a explicar asi comprenden de lo que les hablo. Call of the Fireflies es un mod single player del Crysis que, básicamente, es una aventura gráfica en primera persona. Su historia esta basada en la mitología asiática, en la cual los ancianos se van al bosque en sus días finales para morir. Ahora que están en tema cierren los ojos y volvamos a sumergirnos en el relato…mmm…wait, mejor no los cierren y sigan leyendo.

La travesía no va a resultar fácil, considerando como nos encontramos. El agua, debido a la temperatura de la zona, se ha convertido en un elemento fatal: mojarnos al cruzar un río significaría una muerte por congelamiento a los pocos segundos. Sin embargo, para cruzar algunos ríos no nos queda otra solución, asi que lo mejor que podemos hacer es encontrar una fogata antes de morirnos de frío y secarnos con su reconfortante calor. Una vez que estamos secos, retomamos nuestra travesía siguiendo a las luciérnagas más allá del bosque, atravesando cuevas.

No somos, por supuesto, los primeros en recorrer estos parajes: maquinarias que controlan el paso del agua habitan las cuevas y debemos aprender a usarlas para poder seguir nuestro camino sin caernos en la corriente. Si bien la destreza física no nos acompaña, con nuestra sagaz mente debemos improvisar soluciones con elementos de la naturaleza para usar como contrapesos en donde sea necesario para continuar, siguiendo a nuestros pequeños guías voladores.

Sobre el final de nuestro viaje el viento sopla con mayor fuerza y el frío es mucho mayor. Ya el solo hecho de estar a la interperie sin una fuente de calor cerca es motivo suficiente para fallecer frente a la implacable ventisca. De cualquier forma no nos detenemos, todavía no es el momento de despedirnos, no hasta que alcancemos el lugar del que las luciérnagas nos llaman. ¿Qué es este lugar? Algo que cada uno, llegado el momento, sabrá.

Link http://fireflies.clement-melendez.com/

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