La saga de Metroid es una de las más celebradas, y por tanto, más imitadas en la historia del fichín, y con justa razón. Treinta y dos años después, siguen apareciendo homenajes, y en el caso de Gato Roboto, nos parece haber visto un lindo gatito.

La felicidad es una montaña de la que nunca vemos la cima. ¿Por qué la escalamos, entonces? ¿No tenemos nada mejor que hacer? ¿Son nuestros miedos los que no nos permiten subir más rápido? Tantas preguntas, ninguna respuesta, una recomendación: jugar Celeste.