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[REVIEW] Uncharted 3: La traición de Drake

Uncharted 3: La traición de Drake

La suma de todos los picores

El desierto se extiende en todas direcciones como un océano ardiente. Ráfagas de arena soplan sobre las grandes dunas, borrando las huellas de la debilitada figura que se tambalea bajo el sol. Han pasado dos días desde el accidente. Nathan Drake está en las últimas. Pero cuando ya parece no haber esperanzas, en el aire sobrecalentado aparece la silueta temblorosa de un pozo de agua. El cazador de tesoros se esfuerza en avanzar. El hueco está seco. A lo lejos, su amigo Sully agita una mano, llamándolo. El espejismo dura un segundo. Nathan se arrodilla, vencido.

Y uno asiste a este verdadero espectáculo con los ojos como platos. La escena descripta es la única, prácticamente, en la que Drake no está esquivando balas, colgándose de salientes o huyendo en el último segundo del más espectacular de los derrumbes. Unos días antes este cronista había visto el comercial de Harrison Ford en Japón, en el que el viejo actor que supo interpretar a Indiana Jones es invitado a fichinear una parte de Uncharted 3. Es muy simpático verlo poniendo caras de asombro y haciendo fuerza con el gamepad. Ford juega la escena donde Drake y Elena van en un jeep persiguiendo a un avión a punto de decolar. Drake tiene que saltar al tren de aterrizaje y colarse en el vuelo hacia el corazón del desierto. Uno podría decir que es Ford actuando, ¿verdad? Les aseguramos que no. La misma cara de no lo puedo creer estuvimos poniendo por acá mientras atravesábamos los 22 capítulos de esta nueva y brillante aventura creada por Naughty Dog.

 

Algunos se quejan cuando suelo decir que el único juego que justifica la compra de una PlayStation 3 es Uncharted 2: El reino de los ladrones (Among Thieves). A título personal, todos los demás –excepto tal vez Heavy Rain– no me significan demasiado o se pueden conseguir en sabores Xbox 360 o Windows. Pero no Uncharted, exclusivo de la consola de Sony. Fue el primer fichín en llenar el Blu-ray allá cuando salió, en 2009. ¡Bueno, ahora puedo decir que hay otra razón más para tener una PS3!

Para quienes no saben de qué se trata: Uncharted es un juego donde personificamos a un cazafortunas, algo así como un ladrón de buen corazón –cosa que queda demostrada en el apabullante final del juego– quien, esta vez, anda en busca de la llamada “Atlántida de la Arena”, una ciudad perdida en el desierto arábigo por la que se supone pasaron tipos como el pirata Sir Francis Drake (circa 1560) y Lawrence de Arabia (1910). Sin embargo, aunque a lo largo de la aventura nos enteramos de que ambos lograron encontrar la antigua ciudad –y los inmensos tesoros que ésta guardaría– decidieron abandonar sus intenciones sin siquiera mencionar el paso por allí en sus célebres diarios de viaje. ¿Por qué? Por una muy buena razón.

 

Uncharted 3: La traición de Drake review

Uncharted es un juego en tercera persona con cuatro mecánicas principales: muchos tiros, muchas piñas, mucho escalamiento, y mucha aventura compuesta por una historia excelente, con buen desarrollo de la relación entre los personajes y algunos buenos puzzles. Se podría decir que es una mezcla de Tomb Raider y Assassin’s Creed.

Hay dos factores que hacen de Uncharted 3: Drake’s Deception un juego maravilloso: la variedad de cosas que hacer en cada capítulo, a pesar de ser una aventura lineal, y la espectacularidad del gameplay en conjunto con las situaciones que plantea. Ejemplo: en un viejo castillo francés, sobre el final del capítulo, hay que salir de raje mientras el fuego se extiende por las salas y los enemigos atacan sin respiro. Uno huye corriendo, colgándose, brincando, a los balazos y repartiendo trompadas cuando no queda otra, mientras los techos y el piso de hunden en llamas a nuestros talones. Una cosa es explicarlo, otra estar ahí con el control vibrando en la mano, apenas un segundo de chance, y la cara de “¡guaaaaa!”. Y podemos decir que el 90% de los capítulos ofrecen algo parecido. La espectacularidad va en ascenso hasta el mismísimo final, que es realmente de película. De hecho, si llevaran esto al cine, tendríamos a un nuevo Indy.

 

Uncharted 3: La traición de Drake review

Otro aspecto de Uncharted, que comparte con el anterior de la serie, es el excepcional diseño gráfico y su dirección de arte. El nivel de detalle, la belleza increíble –repito: increíble– de los escenarios, hacen que otros juegos parezcan visualmente pobres. Hay que ver para creer. Desde la calidez de la colombiana Cartagena, hasta la antigua arquitectura siria, pasando por una selva fascinante o un océano embravecido, transpiran belleza. ¡Lo que será en 3D! También el trabajo de animación de los personajes es de una calidad infernal; digamos que en lo facial no al nivel de L.A. Noire, pero no está lejos. Junto a Nathan, van su amigo inseparable, Victor Sullivan; la hermosa morocha Chloe Frazer; y ese rubio e imposible amor de Nathan, Elena Fisher. La malvada Katherine Marlowe y un testarudo Talbot son los malos de esta aventura; ellos andan tras las mismas pistas que Drake y sus amigotes y no dudan en asesinar y traicionar. Hacen muy bien su papel de malditos.

Un apartado especial va para la banda de sonido orquestal con fuertes ribetes arábigos, muy al estilo Lawrence de Arabia.

Transcurridas las casi 12 horas de amor que dura la aventura en su totalidad –sin buscar muy a conciencia los 100 tesoros ocultos–, Uncharted 3 ofrece un modo cooperativo a pantalla dividida o en línea con dos tipos de juego: aventura cooperativa (hasta tres jugadores hacen misiones y van juntando puntos para mejorar el arsenal o comprar personajes) y arena cooperativa (sobrevivir a oleadas de enemigos). Hay nueve mapas para elegir. También hay un multiplayer en línea o por LAN para 10 jugadores con siete modos de juego. En todos los casos, el combate es excelente, dinámico, violento.

 

La edición América Latina de Uncharted 3: La traición de Drake -que Sony Argentina nos cedió gentilmente para nuestras reviews- trae un código de contenido descargable exclusivo (sólo cuentas de PSN registradas como de EE.UU. y México) que incluye tres armas: “Carpet Bomb Kickback”, “Rate of Fire Mod para Para-9” y “Clip Size Mod para G-MAL”. El juego soporta 720p, 1080i y 3D.

Qué más decir. Nos gustaría contarles mil cosas, pero sería arruinar una experiencia singular. No sobran los juegos como Uncharted. Si son de amar las aventuras estilo Indiana, la buena narrativa, la acción sin respiro, la música, Uncharted 3 es de esos juegos que te hacen agradecer que hayas tenido la oportunidad de vivirlos. [i]

 

CALIFICACIÓN 
100%

QUÉ ONDA: Un logro inmenso para la industria de los videojuegos.
LO BUENO: Jugarlo es como protagonizar una espectacular película de aventuras.
LO MALO: Detalles que no alcanzan a malograr la experiencia de juego.

 


¿UN PUNTAJE PERFECTO?
Polémico, ¿verdad? Jamás en mi vida había decidido poner un 100% a un juego. Significaría que es perfecto, cuando no existe la
perfección. También puede significar, como en este caso, que no encontré nada negativo que decir. Al principio, me molestó que
el juego te dé pistas y que aunque no las uses, igualmente los personajes digan cosas que te ayudan a resolver los puzzles. Luego
descubrí que el sistema de pistas se puede desactivar (recomendado si son gamers de la vieja escuela). Por ahí me hizo ruido que
varios de los enemigos compartan un mismo modelo, pero es un detalle sin mayor interés. Quizás me perturbó un poco el doblaje
al castellano del personaje de Kate Marlowe, me sonaba una voz muy joven y sobreactuada (el doblaje al castellano fue hecho en
la Argentina por The Sound Studio
); pero es un detalle que no puede restar al puntaje. El juego permite configurar voces en

español latinoamericano, inglés, francés y portugués brasileño, y poner subtítulos en cualquiera de esos idiomas. Por fin, viene con
cuatro niveles de dificultad (fácil, normal, difícil y “aplastante”), como para todos los gustos. Lo demás es impresionante, de modo
que allá se fue el primer 100% de mi vida. Ojalá pueda volver a poner otro de estos. Uncharted 3 es un logro inmenso para toda
la industria de los videojuegos.

 

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