Tecnología

Mouses inalámbricos

El mouse es uno de los componentes menos analizados y discutidos en los sitios de hardware y gaming de la Web. Hay gente que invirtió miles de dólares en el mejor equipo posible para jugar pero que se niega a cambiar el viejo Microsoft Explorer desvencijado luego de cinco años de intensa actividad. ¿Cuáles son las razones para este incoherente ataque de amarretismo? ¿Cuántas personas piden que les provean exactamente el mismo viejo mouse Genius Optico? Para la persona común y corriente, no se encuentra motivo válido para invertir 50 dólares adicionales en ese extraño mouse Logitech. Total el mail, el Word y las fotos se ven exactamente igual. Para el gamer promedio, es más complicado de entender. Simplificando un poco, hay que considerar las miles de horas gastadas en adquirir esa habilidad sobrenatural para poder hacer un “headshot” a larga distancia en Counter-Strike. La habilidad depende de la mano. Y la mano está encima del viejo y querido mouse. Hay un mítico temor a dar el gran salto y cambiar el vetusto ratón por uno nuevo con cinco botones adicionales y temibles formas ergonómicas. Se corre el riesgo de perder la habilidad “gamer” tan laboriosamente adquirida con los años. Pero, finalmente, tarde o temprano los componentes se rompen o dejan de funcionar como es debido y llega la hora de cambiarlos. La pregunta del millón es: ¿con cable o inalámbrico? Trataremos de poner algo de luz sobre el tema. El primer problema es elegir la marca. Para el hardcore gamer hay tres conocidas: Microsoft, Logitech y Raptor. Microsoft: antiguamente esta empresa iba cabeza a cabeza con lo que tenía Logitech en productos “gaming”. Lamentablemente, eso es cosa del pasado; lo último que sacaron es el modelo Comfort Optical Mouse 3000 y más recientemente el 6000 y sus respectivas versiones Wireless. Tuvimos uno en nuestras manos: el diseño parece algo añejo, similar a esos Intellimouse 1.1 blanquitos que vemos habitualmente en los cibercafés. Lo positivo: la gran calidad, la excelente garantía que tienen y el precio accesible. Logitech Indiscutiblemente, los reyes del negocio desde la aparición del famoso MX-500, con el cual encontraron el equilibrio en tamaño, forma y también estético que se buscó durante años. Lo nuevo de esta gente son los G5 y G7. Excelentes mouses, ideales para “gamers” con una billetera gorda, claro. Son carísimos y no sólo en Buenos Aires. El gran salto técnico se dio hace poco con el reemplazo de los sensores tipo “LED” por los sensores láser desarrollados especialmente para este tipo de ratones. La nueva tecnología permite una velocidad de respuesta y precisión superior. Los G5 y G7, al igual que el MS 6000, la utilizan. El problema del peso: para el gamer promedio, a menos que sea el Increíble Hulk o Inodorelli, más de 100 a 110 gramos es demasiado. Los primeros MX1000 de Logitech no calificaban al estar por encima de los 170 gramos. Los G5 y G7, con 100 gramos aproximadamente, lograron dar en el blanco. El Logitech G5 alcanza casi la perfección. Resolución de 2000 dpi, ajustes durante el juego, inexistencia de problemas con los drivers y lo mejor: la ergonomía similar a los MX-510 y posteriores. El Logitech G7 es el único inalámbrico que usamos con el cual yo, Pierru, me animo a jugar una larga noche al DoD contra mis amigos sin sentirme en desventaja. Me tranquiliza el indicador visual de nivel de batería que impide que me quede congelado en el medio de un partido. Usa la banda de 2.4 GHz para transmisión. Lo negativo: el precio exhorbitante que tienen. Increíble que el G7 cueste casi 100 dólares. Y como pasa con casi todos los mouses, si uno es zurdo no califica. Todo está diseñado para mano derecha. Razor Gaming Algunos se preguntarán por el tercero en discordia. Esta empresa es famosa por especializarse en desarrollos para gamers tanto en pads como en mouses. Lo mejor que tienen es el Raptor Gaming M2, cuyas especificaciones técnicas asombran: 2400 dpi, peso ajustable, resolución ajustable. También usan un láser en vez de LED como sensor, con lo cual pueden alcanzar esas notables resoluciones. Lo del peso ajustable, aunque a primera vista parece interesante, como todo gamer sabe cuanto más liviano mejor. No es una opción demasiado útil, excepto para el departamento de marketing de Razor. Es el mismo caso que el sistema de los mouses Logitech. Tuvimos la misma sensación negativa que con el 3000 de MS, el diseño visual del Raptor parece algo viejo y hace recordar demasiado a los modelos mucho más baratos estilo Genius que hay en el mercado argentino. Como en todo, hay que ser… pero también parecer. A estos muchachos les faltó ponerse media pila con la forma estética de sus mouses, al menos hasta ahora. Lo que tienen hoy impresiona mucho menos visualmente que los G5 y G7. Un punto negativo es el software. Mucho más complicado de implementar que su contrapartida de Microsoft y de Logitech. Hay cosas como el tema del cambio de resolución dentro del juego que más vale no intentar probar, bajo pena de ser fraggeado fácilmente por un peluche clase Rolo. Es recomendable elegir una resolución y dejarla ahí. Probando las versiones Wireless de Microsoft y Logitech, pese a los grandes adelantos con los G7 y la reconocida maestría de MS con sus mouses inalámbricos como gamer, nos siguen pareciendo más efectivas las versiones “wired”. Inclusive con la maravilla del G7 en algún momento crucial se siente una especie de “Lag” que produce el inmerecido “frag” a favor de los amigos. Los gamers mejor que sigamos con los mouses “wired”. Para el que puede invertir en esto, le recomendamos el Logitech G5. O bien uno más barato de Microsoft. Los Razor son para los entusiastas de esa marca.

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