Jamás podríamos soñar con escribir una mejor intro que la que el propio juego propone de sí mismo en unas pocas frases: “Hecho por gente que no sabe nada de golf. Exactamente lo que necesitas pero no te esperas. No va a convertirte en un mejor jugador de golf. El primero, y esperemos que el último juego que permite golfear un caballo”.

La primera impresión de G30 – A Memory Maze es la de un fichín de puzzles minimalista, donde giramos ruedas para elegir entre varios fragmentos, hasta formar la figura correspondiente. Si bien esa es la mecánica utilizada a lo largo de sus 7 niveles con algo más de 40 puzzles, con mayor o menor dificultad, no es lo que más nos llamó su atención.