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Evan’s Remains [REVIEW]

El pato silvestre

Una joven llega a una extraña isla que parece deshabitada. Está buscando a Evan, o lo que quede de él. Así da comienzo Evan’s Remains, la aventura de Matías Schmied, joven desarrollador argentino, que acaba de ser publicada para Android.

Hace casi un año atrás, Evan’s Remains dejó la Argentina —después de un par de nominaciones locales y alguna internacional— para recorrer el mundo en PCs y consolas. Hoy, finalmente, le toca al sistema operativo de la gran G. Realizado con GameMaker Studio 2, Evan’s Remains presenta una atrapante novela interactiva, intercalada con una serie de puzzles.

La historia en Evan’s Remains

Como mencionamos al comienzo, Evan’s Remains trata sobre la búsqueda de Evan. Acompañamos a Dysis, una joven encantadora de pelo largo castaño, con un amplio sombrero y un vestido que no quiere mojar. En el camino, encontramos algunos personajes entrañables que nos cuentan, entre otras cosas, por qué también están en la isla, en la que supuestamente no había nadie.

Si bien no podemos elegir las preguntas ni las respuestas, Evan’s Remains consigue hilvanar una excelente historia de amor, misterio y conspiraciones, con un marco de ciencia ficción. Y a pesar de contar con un único final, el mismo sorprende y no desentona con el resto del juego. En su esencia, nos hizo acordar mucho a la obra de teatro Vildanden (1884), conocida en castellano como El pato silvestre o El pato salvaje, del dramaturgo noruego Henrik Ibsen.

Mecánicas en Evan’s Remains

El recorrido de Dysis por la isla es en forma de desplazamiento lateral o side-scroller, por lo que podemos movernos a izquierda y derecha, además de saltar. Así atravesamos diferentes zonas, bien definidas. Acá hay otro acierto de Evan’s Remains: los gráficos. Con un estilo de pixel art, una paleta de colores luminosa y unos primeros planos que muestran las expresiones de los personajes a medida que desarrollan sus líneas.

La música y los sonidos en 8-bits se complementan de manera perfecta. Al carecer de voces, los diálogos se sustentan en textos que están en un castellano bien de acá, aunque, vale decir, con varias faltas de ortografía.

Por su parte los puzzles, que constituyen la parte lúdica de Evan’s Remain —aunque se pueden saltear—, vale la pena intentarlos y resolverlos. Se trata de una sucesión de monolitos a sortear, con un significado especial en la historia, esparcidos por la isla. Para lo cual interactuamos con plataformas de diferentes formas que desaparecen cuando caminamos sobre ellas; e interruptores que hacen aparecer —y también desaparecer— a dichas plataformas, además de hacernos saltar o teletransportarnos, por ejemplo. Parece difícil, pero la curva de aprendizaje está bien implementada, por lo que se siente natural, a medida que avanzamos en la aventura.

Port a Android

La versión Android de Evan’s Remains incorpora controles táctiles —que por suerte modificaron esta semana— y también detecta gamepad externo, aunque no lo pudimos utilizar para jugar, solo para movernos en los menús. Los servicios de Google Play brillan por su ausencia, ya que no nos permite ni siquiera loguearnos. Así que no disponemos de guardado del progreso en la nube, ni de los logros que se encuentran en Steam, por ejemplo. Y por ser un juego gratis —los primeros niveles—, que requiere de una compra interna para continuar, no se puede agregar a la Biblioteca Familiar. [i]


DESARROLLADO POR: Matías Schmied
DISTRIBUIDO POR: Whitethorn Digital
GÉNERO: Aventura, Puzzles
DISPONIBLE EN: Windows, Mac, PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch, Android

QUÉ ONDA: Una novela gráfica lineal con puzzles que se disfruta y sorprende de principio a fin.
LO BUENO: Hermoso pixel art y excelente música. Mecánicas simples y desafiantes. Historia atrapante.
LO MALO: No tiene rejugabilidad. Una vez terminado, no permite seleccionar los niveles sino que hay que reiniciar la partida. No usa servicios de Google Play. Varios errores de ortografía en los textos en castellano.

Este análisis fue realizado a través de un código de Android provisto por sus desarrolladores.

Este juego fue corrido sin problemas en un Motorola G9 Play, gracias a la combinación de su procesador Snapdragon 662, sus 4GB de RAM, su pantalla HD y el Moto Gametime (que bloquea interrupciones y permite acceder fácilmente a herramientas y configuraciones que mejoran la experiencia). Si quieren saber más del G9 Play, pueden visitar nuestra review.

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